Canarias desactiva la alerta por calor extremo tras la normalización de las temperaturas

Canarias desactiva la alerta por calor extremo tras la normalización de las temperaturas

Recurso: El Día

El Gobierno de Canarias ha desactivado el protocolo de alerta por calor extremo en Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife tras normalizarse las temperaturas con la retirada de la masa de aire sahariano.

La normalización térmica en el archipiélago canario marca el cierre de un episodio de estrés meteorológico que ha mantenido en vilo a las autoridades durante los últimos días. Tal y como ha comunicado la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias, el protocolo de vigilancia por calor extremo ha quedado sin efecto a partir de las 20:00 horas de este sábado, 25 de julio de 2026, en las islas de Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife.

Esta resolución, fundamentada en los modelos de predicción de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y bajo el marco operativo del Plan Específico de Emergencias de Canarias por Riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos (PEFMA), responde a una mejora sustancial de las condiciones atmosféricas. La retirada de la masa de aire sahariano, que había provocado un ascenso anómalo de los termómetros, ha permitido que las temperaturas regresen a los rangos estadísticos habituales para el mes de julio.

El alivio térmico es especialmente significativo en las zonas de medianías, cumbres y las vertientes meridionales de las islas afectadas, donde la intensidad del calor había sido más persistente. La desactivación de la prealerta no solo refleja el cambio en la dinámica de los vientos, que ahora favorecen un ambiente más fresco, sino que también supone el fin de las restricciones preventivas que se habían activado para salvaguardar a la población ante el riesgo de insolación y otros efectos derivados de las altas temperaturas. Con este ajuste, el Ejecutivo regional da por concluida la fase de alerta específica, al considerar que los indicadores meteorológicos ya no representan una amenaza para la seguridad ciudadana ni para el equilibrio del ecosistema insular.