El sector vitivinícola impulsa la revitalización rural en el norte de Tenerife

El sector vitivinícola impulsa la revitalización rural en el norte de Tenerife

Recurso: Diario de Avisos

El programa Dinamiza Rural impulsa la revitalización económica y demográfica de los municipios del norte de Tenerife mediante la integración del sector vitivinícola en la oferta cultural, técnica y formativa local.

La estrategia de revitalización del medio rural en Canarias ha encontrado en el sector vitivinícola un eje vertebrador para combatir el declive demográfico y económico en las zonas menos pobladas del archipiélago. Tal y como recogen las informaciones sobre el programa Dinamiza Rural, impulsado por el Ejecutivo autonómico en colaboración con la empresa pública GMR Canarias y la FECAM, el norte de Tenerife ha servido durante el mes de julio como banco de pruebas para una serie de intervenciones que trascienden la mera promoción comercial, buscando integrar la producción agraria en la oferta cultural y formativa de los municipios con menos de 10.000 habitantes.

El enfoque de esta iniciativa, que se nutre de las propuestas planteadas por los propios ayuntamientos, se ha materializado en tres vertientes diferenciadas. En La Matanza de Acentejo, la apuesta se centró en la visibilidad directa del producto mediante un evento en el mercado municipal el pasado 18 de julio, donde se combinaron catas técnicas con actuaciones musicales y talleres, contando con la presencia institucional del director general de Pesca, Esteban Reyes. Por otro lado, La Victoria de Acentejo optó por un perfil más técnico el 29 de julio en la Casa El Deán Calzadilla, donde el experto Juan Jesús Méndez Siverio instruyó a los profesionales locales en técnicas de agricultura regenerativa y sostenibilidad, un ámbito crucial ante los retos del cambio climático en el sector primario.

Finalmente, Los Silos ha explorado la hibridación entre el sector primario y la industria creativa. A través del ciclo «Enogastro Los Silos», desarrollado los días 17, 24 y 31 de julio, el municipio vinculó el consumo de vino con la literatura, la música y la tradición oral, incluyendo además una línea de trabajo dirigida a mejorar la profesionalización de la hostelería local en la gestión y presentación de los caldos de la zona.

Este despliegue de acciones responde a una necesidad estructural de las zonas rurales canarias: la diversificación de su tejido productivo. Al profesionalizar la viticultura y dotar a los productores de herramientas de marketing y conocimiento técnico, las administraciones buscan no solo mejorar la competitividad del sector, sino también fijar población en el territorio. La colaboración público-privada se perfila, en este sentido, como la herramienta principal para transformar el patrimonio vitivinícola en un motor de desarrollo económico sostenible, capaz de atraer visitantes y fortalecer la identidad local frente a la estandarización de los mercados globales.