
Los cabildos occidentales y el cuerpo consular estrechan lazos para impulsar la diversificación económica en Canarias
Representantes consulares y los cabildos de la provincia occidental de Tenerife celebraron un foro inédito en Santa Cruz para coordinar estrategias de inversión, diversificación económica y resiliencia ante la incertidumbre geopolítica global.
La diplomacia consular y la administración insular han estrechado lazos en un foro de trabajo inédito celebrado en el Club Oliver de Santa Cruz de Tenerife. Tal y como recoge la información difundida sobre este encuentro, la cita reunió a una veintena de representantes consulares con los máximos responsables de los cabildos de la provincia occidental —Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro—, con el objetivo de articular una respuesta coordinada ante la incertidumbre que define el actual tablero geopolítico.
Este acercamiento institucional cobra especial relevancia en un momento en que la insularidad se enfrenta a una encrucijada de vulnerabilidad externa. La inestabilidad en los mercados energéticos y las tensiones en las cadenas de suministro globales han obligado a los cabildos a buscar en el cuerpo consular —liderado por el decano y cónsul de los Países Bajos, Stanley Weytjens— un aliado estratégico para la captación de inversión y la proyección exterior. La sesión, moderada por el cónsul de Finlandia, Juan Carlos Díaz Lorenzo, sirvió para poner sobre la mesa la necesidad de que las islas trasciendan su rol turístico y se posicionen como nodos de innovación tecnológica y científica.
El debate no eludió las cicatrices territoriales y sociales que aún persisten tras la crisis volcánica de 2021 en La Palma. La gestión de riesgos, la reconstrucción y la cohesión social fueron ejes centrales de un diálogo que también abordó la urgencia de un modelo de desarrollo más equilibrado. En este sentido, los representantes insulares —con la presencia de Rosa Dávila (Tenerife) y Sergio Rodríguez (La Palma), junto a las delegaciones de El Hierro y La Gomera— coincidieron en la necesidad de integrar la sostenibilidad como eje transversal de cualquier política de crecimiento, desde la movilidad hasta la fijación de población en entornos rurales.
Más allá de la coyuntura, el encuentro funcionó como un termómetro de las prioridades insulares. Se puso el foco en la diversificación económica y en la mejora de la conectividad, elementos que los cónsules consideran vitales para que el Archipiélago mantenga su competitividad. La jornada, que concluyó con una valoración positiva por parte de los asistentes, subraya la voluntad de convertir esta interlocución en una herramienta permanente, capaz de transformar la discreción diplomática habitual en una palanca efectiva para el desarrollo económico y la resiliencia de las islas frente a los desafíos de un mundo interconectado.