
El LAV-C presenta su programación 2026-2027 consolidándose como referente de la vanguardia escénica en Canarias
El Laboratorio de Artes Vivas y Ciudadanía de Canarias (LAV-C) celebra su decimoquinto aniversario presentando una programación para 2026/2027 centrada en la investigación social, la profesionalización del sector y la internacionalización de la creación escénica local.
La consolidación del Laboratorio de Artes Vivas y Ciudadanía de Canarias (LAV-C) como un agente vertebrador de la cultura contemporánea en el archipiélago alcanza un hito significativo con la presentación de su programación para el bienio 2026/2027. Tal y como ha trascendido tras el acto celebrado en el Teatro Leal de La Laguna, el proyecto encara su decimoquinto aniversario bajo una hoja de ruta que trasciende la mera exhibición para profundizar en la incidencia política y social de la creación escénica.
La propuesta para esta nueva etapa, expuesta por sus responsables Beatriz Bello, Darío Barreto y Teresa Lorenzo, articula su discurso sobre tres pilares fundamentales: la investigación, la mediación y el intercambio interterritorial. En un contexto donde las políticas culturales demandan una mayor conexión con la realidad sociológica, el LAV-C ha puesto el foco en la precariedad del sector mediante un estudio sobre las condiciones de trabajo y los cuidados en la práctica artística, una iniciativa que cuenta con el respaldo del Ministerio de Cultura y el Instituto Canario de Desarrollo Cultural (ICDC). Este análisis pretende dotar de métricas y datos objetivos a una problemática que, históricamente, ha carecido de un marco de estudio riguroso en las islas.
El respaldo institucional —evidenciado por la presencia de representantes del Organismo Autónomo de Actividades Musicales (OAAM), el Gobierno de Canarias y el Cabildo insular— subraya la importancia estratégica de este laboratorio en la descentralización de la oferta cultural. La programación no solo garantiza una presencia estable en el Teatro Leal, sino que apuesta por la internacionalización y la movilidad de los creadores locales. En este sentido, destaca la alianza establecida con la Sala Inestable de Valencia, un puente que permitirá la circulación de talento canario hacia la península, fomentando un diálogo entre ecosistemas creativos diversos.
Más allá de la exhibición, el núcleo del proyecto reside en sus residencias artísticas. Estos espacios de trabajo, que abarcan desde el ámbito autonómico hasta el internacional, funcionan como laboratorios de pensamiento donde se cruzan trayectorias y metodologías. La apuesta por una línea curatorial que integra perspectivas decoloniales y transfeministas no es solo una declaración de intenciones, sino una estrategia para situar a Canarias en el mapa de la vanguardia escénica, convirtiendo el territorio en un nodo de reflexión sobre la identidad y la transformación social a través del cuerpo y la escena.