
Canarias lanza el programa "Puentes en Salud" para atender a personas sin hogar con patologías mentales en Santa Cruz de Tenerife
El Gobierno de Canarias y Médicos del Mundo lanzan el programa "Puentes en Salud" para ofrecer atención psiquiátrica a personas sin hogar en Santa Cruz de Tenerife mediante equipos multidisciplinares móviles.
La intersección entre la exclusión social severa y la salud mental constituye uno de los retos más complejos para las políticas públicas en Canarias. Tal y como ha trascendido recientemente, el Gobierno regional, en colaboración con el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, ha decidido intervenir ante una realidad alarmante: cerca de 270 personas que pernoctan en la vía pública en la capital tinerfeña presentan patologías psiquiátricas diagnosticadas o síntomas compatibles con ellas.
Para abordar esta brecha asistencial, la Consejería de Sanidad ha formalizado un convenio con la organización Médicos del Mundo, dando luz verde al programa piloto "Puentes en Salud". Esta iniciativa, que comenzará a operar la próxima semana, busca superar las barreras administrativas que históricamente han impedido que este colectivo acceda a los circuitos sanitarios convencionales. El despliegue contará con un equipo multidisciplinar —integrado por profesionales de la psicología, enfermería y voluntariado— que utilizará unidades móviles para localizar y asistir a entre 60 y 70 personas en enclaves de difícil acceso, como barrancos o zonas costeras.
El modelo, que ya ha mostrado resultados positivos en Las Palmas de Gran Canaria bajo el programa "Mejora", se fundamenta en la reducción de daños y el acompañamiento activo. Según las autoridades sanitarias, entre las que se encuentran el director del Servicio Canario de la Salud, Adasat Goya, y el director general de Salud Mental, Fernando Gómez-Pamo, el objetivo a medio plazo es replicar esta metodología en otros municipios del archipiélago. La estrategia no solo contempla la atención clínica inmediata, sino también la derivación a recursos sociosanitarios y la creación de una comisión de seguimiento para evaluar el impacto de las intervenciones.
Desde la perspectiva de la entidad ejecutora, el desafío radica en la eliminación de los obstáculos invisibles que sufren estas personas. Beatriz Rodríguez, presidenta de Médicos del Mundo, ha subrayado la necesidad de un enfoque diferenciado, especialmente en el caso de las mujeres sin hogar, quienes enfrentan una mayor estigmatización y riesgos específicos de violencia de género. La intervención, por tanto, se aleja de cualquier lógica punitiva para centrarse en la creación de espacios seguros y en la atención integral, un paso necesario ante la falta de competencias municipales para gestionar casos de salud mental compleja, una responsabilidad que ahora asume el Ejecutivo autonómico para garantizar la equidad en el acceso a la salud.