
Canarias inicia repatriación de momia guanche de Viena
El Gobierno de Canarias ha iniciado los trámites para repatriar del Weltmuseum de Viena una momia guanche de Tenerife y una colección de objetos de Gran Canaria, como parte del proyecto "Legado Canario Disperso" para recuperar el patrimonio aborigen disperso.
En el Weltmuseum de Viena, el Museo de las Culturas del Mundo, hay un registro muy especial para Tenerife. Es el número 32227. Su ficha, de 1889, describe a un hombre momificado, de 168 centímetros, tumbado boca arriba, con los brazos cruzados y la cabeza girada a la derecha. Se encontró en una cueva de la costa de Guía, en el suroeste de Tenerife, y fue comprada el 15 de septiembre de 1889 a Manuel Macías Fuerte, un médico de La Gomera cuyo padre la había hallado.
Ahora, 136 años después de que esta momia guanche llegara a Viena desde Guía de Isora, el Gobierno de Canarias ha iniciado los trámites para traerla de vuelta a la Isla. Miguel Ángel Clavijo, director general de Patrimonio Cultural del Gobierno canario, ha puesto en marcha este proceso tras visitar Viena esta semana. Clavijo pudo ver la momia, de la que no existe ninguna foto en internet. "Está guardada como oro en paño", comenta. "Fue emocionante verla por primera vez. Todavía conserva restos de la piel de cabra con la que envolvieron el cuerpo".
Además de la momia de Tenerife, el Weltmuseum guarda una importante colección de objetos de los primeros habitantes de Gran Canaria. Incluye cerámicas, cuentas de collares, ídolos y moldes de pintaderas. El departamento de Miguel Ángel Clavijo también quiere recuperar esta colección, que considera de "gran valor" por sus más de 200 piezas en "buen estado de conservación".
La visita a Viena y el inicio de las conversaciones sobre estos restos arqueológicos forman parte de un plan más amplio y "ambicioso", según Clavijo, que acaba de lanzar la Dirección General de Patrimonio Cultural. El objetivo es recuperar el legado de las primeras poblaciones que llegaron a Canarias desde el norte de África, probablemente desde el siglo VI antes de Cristo, y que hoy se encuentra disperso por todo el mundo, no solo en Viena.
Este proyecto se llama "Legado Canario Disperso". Es una iniciativa del Gobierno de Canarias, en colaboración con universidades, museos y centros de investigación, para localizar, documentar, estudiar y rescatar este tesoro que salió de las Islas, sobre todo, en los siglos XIX y XX. También busca cumplir con la Ley 11/2019, que reconoce la necesidad de investigar, proteger y promover la devolución o la cooperación internacional para conocer y salvaguardar este patrimonio.
La primera fase ha comenzado en Viena. Allí, Clavijo se ha reunido con la Universidad de Viena, el Museo de Historia Natural y el Weltmuseum, que custodia la momia tinerfeña y la colección de Gran Canaria. "Estos encuentros permitirán establecer una colaboración científica e institucional para documentar piezas canarias conservadas en estas instituciones europeas, y definir protocolos para su estudio y difusión", explica Clavijo. Y añade: "Legado Canario Disperso es un paso decisivo para la recuperación simbólica y científica del patrimonio cultural canario a nivel global, fortaleciendo la unión entre la investigación, los museos y la acción pública en favor de la memoria histórica e identidad de Canarias".
La primera experiencia de este plan ha sido "muy satisfactoria", asegura el director general a su regreso de Austria. "Hemos recibido un trato excelente de los historiadores y gestores de los museos de Viena con los que nos hemos reunido", destaca. "Nos han mostrado todos los fondos relacionados con la historia de las Islas y hemos comprobado que los cuidan de forma muy profesional".
Gracias a estos contactos, investigadores canarios visitarán el Weltmuseum en los próximos meses para estudiar la momia y los objetos. A su vez, expertos austriacos viajarán a las Islas para conocer las colecciones del Museo de Naturaleza y Arqueología de Santa Cruz de Tenerife (MUNA) y del Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria, que albergan una gran parte de los restos guanches que han llegado hasta hoy.
En paralelo, la Dirección General de Patrimonio Cultural ya ha iniciado el proceso para estudiar cómo solicitar la devolución de estos vestigios al Archipiélago. Clavijo adelanta que, al ser el Weltmuseum un centro público, la solicitud deberá hacerla el Gobierno de España al de Austria. "Estamos averiguando a qué ministerio debemos pedir que curse la solicitud a Austria, si a Cultura o a Exteriores", reconoce Clavijo.
La siguiente parada de este programa es la Universidad de Cambridge, en Reino Unido. Allí viajará Miguel Clavijo, en una fecha aún por confirmar, para ver otra momia guanche. Es una de las mejor conservadas, junto con la del Museo de Antropología de Madrid, que Canarias ya lleva años reclamando. Un capitán inglés, George Young, se la llevó de Tenerife en el barco Weazle en 1773 y la entregó al Trinity College de Cambridge. El cuerpo momificado, de un hombre de no más de 45 años que probablemente murió por múltiples golpes en la cara, se encuentra en el Centro Leverhulme de Estudios Evolutivos de la Universidad de Cambridge.
La historia del caso de Viena es similar a la de otros cuerpos guanches que acabaron fuera de las Islas. Esto ocurrió en una época en la que la arqueología no estaba desarrollada y los restos eran objeto de comercio entre coleccionistas. En ese contexto, las momias canarias adquirieron un gran valor por su rareza. Estos cuerpos momificados de los aborígenes siempre han atraído tanto a isleños y visitantes como a científicos locales y extranjeros.
Desde el final de la conquista de Canarias por los castellanos (a finales del siglo XV), la "fascinación por las momias hizo que muchas acabaran en lugares a donde nunca debieron llegar, tanto dentro como fuera de Tenerife", según Conrado Rodríguez-Maffiotte (director del Museo de la Naturaleza y el Hombre de Santa Cruz de Tenerife) y Mercedes Martín (bioantropóloga del Museo Arqueológico de Tenerife). En un artículo titulado "Momias guanches en el destierro", precisan que fue "una larga historia de expolio y saqueo hasta que, ya bien entrados en el siglo XX, se puso remedio a través de leyes cuyo objetivo era la protección de ese invaluable patrimonio".
Fue Oscar Simony (1852-1915), profesor de matemáticas, física y mecánica de Viena y aventurero, quien se llevó esa momia de Tenerife en su segundo viaje a la Isla, entre julio y octubre de 1889. Los detalles los revela "El viaje de las momias canarias", un libro recién publicado por la editorial Herques, coordinado por el catedrático tinerfeño de Arqueología y Premio Canarias Antonio Tejera Gaspar. El apartado sobre esta momia lo firma Ángel Ignacio Eff-Darwich, investigador de Museos de Tenerife y colaborador de la Dirección General de Patrimonio Cultural en el proyecto "Legado Canario Disperso". Fue Eff-Darwich quien aconsejó a Miguel Ángel Clavijo empezar por este guanche de Viena.
En su primer viaje a Tenerife, entre julio y octubre de 1888, Oscar Simony pasó gran parte del tiempo acampado en las Cañadas del Teide para estudiar el sol. Fue en el segundo, un año después, cuando entre sus muchas adquisiciones en la Isla, él mismo menciona "una momia guanche casi completa". Simony depositó las colecciones obtenidas en Tenerife (no solo arqueológicas, sino también zoológicas, minerales, geológicas y paleontológicas) en el Museo de Historia Natural de Viena. Además de la momia, había un cráneo y otros fragmentos óseos de La Palma y algunos objetos guanches de Tenerife.
En 1925, "El viaje de las momias canarias" desvela que el Museo de Historia Natural de Viena anunciaba el cuerpo momificado del indígena de Guía de Isora como uno de los grandes atractivos de su colección. Dos años después, el departamento de Etnografía que lo custodiaba se convirtió en museo y se instaló en el Neue Burg, un ala del antiguo palacio imperial en el centro de Viena. Allí sigue hoy, en una institución que en 2013 pasó a llamarse Museo de las Culturas del Mundo. "Afortunadamente, no tenemos que hablar de un ejemplar perdido, ya que en la actualidad se encuentra en excelentes condiciones en los almacenes del citado museo, donde aún conserva el número de inventario 32227", concluye Ángel Ignacio Eff-Darwich en el libro.
Los objetos de los primeros pobladores de Gran Canaria que también están en el Weltmuseum y que el Gobierno de Canarias quiere recuperar, forman parte de la colección de Dominik Josef Wölfel (1888-1963). Este historiador austriaco es considerado el gran impulsor de los estudios sobre la Canarias prehispánica y las lenguas de los aborígenes bereberes. Ya en 2018, el Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria pasó a custodiar gran parte del material recopilado por Wölfel durante toda su vida, un erudito que devolvió a las islas buena parte de su pasado prehispánico, obtenido rastreando los grandes archivos de los siglos XV y XVI.
La propia web del Weltmuseum muestra una parte de los objetos de la colección Wölfel de Gran Canaria, sobre todo trozos de vasijas (algunas con adornos), piezas completas y moldes de pintaderas. Según el director general de Patrimonio Cultural, el museo asegura que hay 205 restos en sus almacenes, también en perfectas condiciones. Ahora se abre un camino complejo para que la momia vaya al MUNA y los objetos grancanarios, al Museo Canario.
Decenas de momias guanches acabaron dispersas por el mundo, principalmente entre los siglos XIX y XX. Muchas de ellas han desaparecido.
Madrid: La momia guanche mejor conservada está en el Museo Arqueológico de Madrid. También en Madrid, en el Museo de Antropología Médica de la Universidad Complutense, había otros tres cuerpos momificados ("xaxos") que regresaron a la Isla en 2011.
Alemania: En Alemania hay al menos dos momias guanches: una en el Museo Anatómico de Berlín y otra en la Universidad de Gotinga.
Francia: En el Museo del Hombre de París había seis momias guanches, pero no se conocen detalles sobre sus características ni su origen.
Reino Unido: Varias instituciones del Reino Unido tienen momias en sus colecciones. La más conocida es la de la Universidad de Cambridge.
Rusia: En San Petersburgo, en el Museo de Antropología Pedro el Grande, hay una momia y las dos piernas de otra.
Austria: El Museo de las Culturas del Mundo de Viena conserva el cuerpo momificado de un guanche.
Dinamarca: El Museo de Zoología de la Universidad de Copenhague guarda restos de unos 14 guanches, algunos con signos de momificación.
Canadá: La Universidad de McGill (Montreal) tiene otra momia procedente del barranco de Santos (Santa Cruz).