
Refuerzan el control de especies invasoras en el Puerto de Agaete para proteger la biodiversidad canaria
La Guardia Civil ha desplegado un operativo preventivo en el Puerto de Agaete para evitar la introducción de especies invasoras en Gran Canaria, detectando además diversas irregularidades administrativas en el transporte de ganado.
La preservación de la integridad ecológica del archipiélago canario ha motivado un nuevo despliegue preventivo en el Puerto de Agaete, una infraestructura estratégica que conecta Gran Canaria con Tenerife. Según ha informado la Guardia Civil, este operativo ha contado con la colaboración técnica del programa REDEXOS y la Dirección General de Biodiversidad del Gobierno de Canarias, con el propósito de interceptar el tránsito de fauna alóctona entre islas.
La relevancia de estas actuaciones radica en la fragilidad de los ecosistemas insulares, donde la introducción accidental o deliberada de especies foráneas puede desencadenar un desequilibrio irreversible para la flora y fauna endémicas. En este contexto, el dispositivo se centró en la inspección minuciosa de vehículos de carga y particulares, empleando unidades caninas especializadas en la detección de ejemplares de Lampropeltis californiae y ardillas, especies que han demostrado una alta capacidad de adaptación y colonización en el medio natural canario.
Si bien la inspección concluyó sin que se hallaran especímenes invasores, la labor de control permitió identificar otras infracciones administrativas. Los agentes intervinientes formalizaron diversas denuncias al detectar irregularidades en la documentación sanitaria preceptiva para el movimiento de animales de explotación ganadera. Estas deficiencias en las Guías Sanitarias ponen de relieve la importancia de la vigilancia constante en los nodos de transporte marítimo, no solo para evitar la expansión de especies invasoras, sino también para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente en materia de sanidad animal y trazabilidad del ganado.
El archipiélago mantiene una lucha sostenida contra la proliferación de estas especies, cuya presencia es objeto de programas de erradicación y control desde hace años. La coordinación entre las fuerzas de seguridad y los organismos medioambientales resulta, por tanto, un pilar fundamental para mitigar los riesgos biológicos que amenazan la biodiversidad regional, un patrimonio natural que, debido a su aislamiento geográfico, carece de los mecanismos de defensa natural frente a depredadores o competidores introducidos por la actividad humana.