
Candelaria activa un dispositivo de seguridad con 600 efectivos ante la masiva afluencia de peregrinos
Las autoridades canarias han activado un dispositivo de seguridad con 600 profesionales y restricciones de tráfico para gestionar la afluencia masiva de peregrinos durante las festividades de la Virgen de Candelaria.
La gestión de las festividades en honor a la Virgen de Candelaria, patrona de Canarias, se ha convertido en un desafío logístico de primer orden para las autoridades locales y el Cabildo insular. Tal y como recoge la información difundida sobre los preparativos del dispositivo 'Morenita 26', el despliegue de seguridad responde a una afluencia masiva que, históricamente, supera el umbral de los 100.000 asistentes, una cifra que este año podría verse incrementada al coincidir las celebraciones principales con el fin de semana y la posterior festividad de la Octava, programada para el domingo 16 de agosto.
El núcleo del operativo, diseñado para garantizar la integridad de los peregrinos, se activará formalmente a las 15:00 horas del 14 de agosto, extendiéndose hasta la misma hora del día siguiente. Para cubrir este periodo, las administraciones han coordinado un despliegue que movilizará a cerca de 600 profesionales, reforzando especialmente la asistencia sanitaria mediante la instalación de un hospital de campaña en el centro del municipio y la presencia de equipos de emergencia en las áreas forestales, puntos críticos ante el riesgo de incendios y deshidratación durante los meses estivales.
La movilidad constituye el otro pilar fundamental de la planificación. Con el objetivo de mitigar las retenciones y garantizar la fluidez en los accesos, se ha determinado el cierre de la carretera TF-28 en el tramo comprendido entre El Chorrillo y Las Caletillas desde la tarde del día 14, manteniéndose la restricción hasta la conclusión de la Marcha Atlética en la mañana del 15. Asimismo, el consistorio ha instado a la ciudadanía a priorizar el uso del transporte público frente al vehículo privado, advirtiendo de que se implementarán modificaciones en la Línea Circular de Costa y restricciones específicas en las vías de entrada a la localidad.
Este despliegue no solo atiende a la seguridad ciudadana, sino que refleja la complejidad de gestionar un evento de carácter religioso y cultural que, por su magnitud, requiere una sincronización absoluta entre los cuerpos de seguridad, los servicios de emergencia y las distintas administraciones públicas implicadas en el Plan de Autoprotección.