Canarias lanza un plan de 1,1 millones de euros para proteger sus viñedos frente a la filoxera

Canarias lanza un plan de 1,1 millones de euros para proteger sus viñedos frente a la filoxera

Recurso: El Día

El Gobierno de Canarias ha lanzado un programa experimental de 1,1 millones de euros para proteger sus viñedos frente a la filoxera mediante el ensayo de nuevos patrones de vid más resilientes.

La viticultura canaria se encuentra en una encrucijada estratégica ante la amenaza de la filoxera, un insecto que históricamente ha devastado viñedos a escala global y que ahora obliga al sector a rediseñar sus cimientos biológicos. Según ha informado la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, el Ejecutivo autonómico ha puesto en marcha un programa experimental de cinco años destinado a evaluar la resiliencia de diversos patrones de vid de origen estadounidense. Esta iniciativa, que busca blindar la producción frente a futuras propagaciones del parásito, pretende simultáneamente optimizar la productividad en un escenario marcado por la escasez hídrica y el progresivo envejecimiento del material vegetal en las islas.

El despliegue técnico de este proyecto, que cuenta con una dotación presupuestaria de 1,1 millones de euros para el presente ejercicio, se articula a través de parcelas de ensayo distribuidas por todo el Archipiélago. La Finca Morales, situada en Los Baldíos (La Laguna), ha sido seleccionada como uno de los nodos principales para estas pruebas, donde se injertarán variedades autóctonas sobre los nuevos patrones. El consejero del área, Narvay Quintero, ha confirmado que, tras la detección de los focos iniciales, la situación epidemiológica se mantiene bajo control, sin que se hayan registrado nuevos casos de filoxera desde noviembre de 2025.

La metodología de trabajo, avalada por el comité científico-técnico constituido el pasado septiembre, implica una colaboración directa con viticultores voluntarios en todas las denominaciones de origen protegidas de las islas. Para garantizar la viabilidad de estos ensayos, el Gobierno regional ha establecido un esquema de compensaciones económicas que asciende a 4.000 euros por parcela durante la fase inicial de implantación, sumando 1.000 euros anuales adicionales durante el cuatrienio posterior para cubrir las labores de mantenimiento.

Este esfuerzo de investigación no solo responde a una necesidad de bioseguridad, sino que representa un cambio de paradigma en la gestión del viñedo canario. Al integrar personal especializado para la ejecución de los injertos y realizar un seguimiento técnico riguroso, la administración pretende obtener conclusiones extrapolables a la realidad edafoclimática de cada isla. La recuperación de terrenos en barbecho para estos fines, como es el caso de la explotación lagunera, subraya la intención de las autoridades de combinar la preservación del patrimonio genético local con la adopción de soluciones técnicas que permitan al sector afrontar los desafíos climáticos y fitosanitarios de las próximas décadas.