
Canarias activa un protocolo de seguridad vial ante la ola de calor extremo
Las autoridades sanitarias de Canarias han emitido un protocolo de seguridad vial ante la ola de calor extremo que afecta al archipiélago, instando a los conductores a extremar las precauciones y revisar sus vehículos para prevenir riesgos.
La actual ola de calor que azota al archipiélago canario, con registros térmicos que rozarán los 40 grados en Gran Canaria y los 37 en Tenerife este domingo, ha motivado que las autoridades sanitarias autonómicas emitan un protocolo de seguridad vial específico, tal y como recoge la información difundida por la Consejería de Sanidad. Este episodio meteorológico, que también impacta con máximas superiores a los 35 grados en el resto de las islas, no solo supone un desafío para la salud pública, sino que altera significativamente las condiciones de seguridad al volante.
El riesgo de siniestralidad aumenta durante estos días debido a la fatiga, la deshidratación y la merma en la capacidad de atención que el estrés térmico provoca en los conductores. Ante este escenario, el Ejecutivo regional subraya la necesidad de realizar una puesta a punto técnica del vehículo, prestando especial atención a los niveles de refrigeración, dado que el esfuerzo mecánico se intensifica bajo condiciones de calor extremo.
Más allá de la revisión mecánica, la prevención en el habitáculo resulta crítica. Es imperativo ventilar el vehículo antes de iniciar la marcha y emplear elementos de protección solar, como parasoles o fundas para el volante, para mitigar el efecto invernadero que eleva la temperatura interior muy por encima de la ambiental. Asimismo, se recomienda el uso de gafas de sol homologadas para contrarrestar el deslumbramiento, un factor que, sumado a la fatiga, puede resultar determinante en la pérdida de control del vehículo.
En cuanto a los hábitos del conductor, las autoridades insisten en la hidratación constante, incluso ante la ausencia de sed, y en evitar ingestas copiosas que favorezcan la somnolencia durante el trayecto. No obstante, la advertencia más severa se centra en la prohibición absoluta de dejar a menores o animales dentro del coche, ni siquiera por periodos breves. La física del habitáculo cerrado provoca un incremento térmico letal en cuestión de minutos, una situación que ni siquiera la apertura parcial de las ventanillas logra neutralizar. Con las alertas activadas por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la prudencia al volante se erige como un elemento esencial para minimizar los riesgos derivados de esta anomalía climática que afecta a todo el territorio insular.