Canarias emite una alerta por riesgo extremo de radiación ultravioleta hasta el 3 de agosto

Canarias emite una alerta por riesgo extremo de radiación ultravioleta hasta el 3 de agosto

Recurso: El Día

La Dirección General de Salud Pública de Canarias ha emitido una alerta por riesgo extremo de radiación ultravioleta en gran parte del archipiélago hasta el próximo 3 de agosto, instando a la población a extremar las medidas de protección frente a la falsa sensación de seguridad que genera la nubosidad.

La Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Canarias ha emitido una alerta que sitúa a gran parte del archipiélago bajo una amenaza significativa por radiación ultravioleta, según los datos difundidos recientemente por el organismo autonómico. Este episodio de alta intensidad, que se prolongará desde este jueves 30 de julio hasta el próximo lunes 3 de agosto, pone de manifiesto la vulnerabilidad de las islas ante fenómenos atmosféricos que, lejos de ser inofensivos, requieren una vigilancia constante por parte de la población.

El análisis técnico del Ejecutivo regional subraya una particularidad que suele pasar inadvertida para los ciudadanos: la nubosidad no actúa como un filtro eficaz frente a la radiación. Este factor es determinante, ya que la falsa sensación de seguridad que proporcionan los cielos parcialmente cubiertos suele derivar en una relajación de las medidas preventivas, aumentando así la incidencia de lesiones cutáneas y oculares.

En el caso específico de Tenerife, el mapa de riesgo sitúa a Vilaflor de Chasna y Santiago del Teide en el nivel máximo, mientras que el resto de la geografía insular se mantiene en una categoría de riesgo muy alto. Esta misma tónica se replica en el resto de las islas con matices geográficos: mientras que en El Hierro, La Palma, Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote y La Graciosa la mayor parte de sus municipios alcanzan el grado extremo, existen excepciones puntuales —como La Frontera, diversos núcleos de La Palma, Alajeró en La Gomera, o La Aldea de San Nicolás, Agaete y Gáldar en Gran Canaria— donde la previsión se estabiliza en un nivel muy alto.

Desde el ámbito sanitario se insiste en que la exposición prolongada a estos niveles de radiación conlleva riesgos acumulativos. Más allá de las quemaduras inmediatas, la comunidad médica advierte sobre el envejecimiento prematuro de la piel y el incremento a largo plazo de patologías oncológicas cutáneas. Por ello, el protocolo de actuación recomendado es estricto: evitar la exposición directa entre las 11:00 y las 18:00 horas, buscar refugio en zonas de sombra y emplear barreras físicas como sombreros de ala ancha, gafas homologadas con filtro UV y prendas que cubran la superficie corporal.

Asimismo, la eficacia de los protectores solares con factor 50 o superior queda supeditada a una correcta aplicación. Las autoridades sanitarias recuerdan que la renovación del producto debe realizarse cada dos horas, o bien tras cada inmersión en el agua o episodios de sudoración intensa, una pauta esencial para proteger a los colectivos más sensibles, como menores y personas mayores, así como a aquellos trabajadores cuya actividad profesional se desarrolla necesariamente al aire libre.