
Canarias decreta la alerta por riesgo de incendios forestales ante un episodio de calor extremo
El Gobierno de Canarias ha decretado la alerta por riesgo de incendios forestales ante un episodio de calor extremo que afectará a gran parte del archipiélago a partir de este martes.
La Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias ha decretado una alerta por riesgo de incendios forestales que entrará en vigor a partir de las 10:00 horas de este martes, 8 de septiembre. Esta medida responde a un episodio de calor intenso que afectará a la totalidad de las islas de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro, extendiéndose en Gran Canaria a las zonas situadas por encima de los 600 metros en la vertiente norte y a partir de los 400 metros en el resto de los sectores.
El fenómeno meteorológico, caracterizado por una combinación de temperaturas extremas, escasa humedad y vientos moderados, incrementa la vulnerabilidad del terreno al elevar la disponibilidad de combustible vegetal. Las previsiones son especialmente críticas en Gran Canaria, donde se anticipan registros térmicos que podrían alcanzar los 40 grados en puntos localizados de las cumbres y medianías del suroeste. En el resto del archipiélago, las temperaturas oscilarán entre los 32 y los 37 grados, con una recuperación nocturna de la humedad prácticamente inexistente, lo que complica las labores de prevención.
Ante este escenario, el Cabildo de Tenerife ha activado el Grado 1 de su protocolo de protección forestal. Esta resolución conlleva la prohibición estricta de realizar quemas agrícolas, el uso de maquinaria que pueda generar chispas —como equipos de soldadura o desbrozadoras—, la pirotecnia y el consumo de tabaco en entornos naturales. No obstante, la normativa actual no contempla el cierre de los espacios forestales, permitiendo el tránsito por senderos, el acceso a áreas recreativas y la circulación por pistas, siempre bajo una recomendación de máxima prudencia por parte de las autoridades.
La gestión de este riesgo se enmarca en la necesidad de evitar cualquier foco de ignición en un contexto donde la baja humedad relativa, inferior al 30%, y rachas de viento superiores a los 30 kilómetros por hora actúan como catalizadores de propagación. Los servicios de emergencia insisten en la importancia de la colaboración ciudadana, instando a evitar el abandono de residuos y recordando que, ante cualquier avistamiento de humo o llamas, el protocolo de actuación prioritario es el aviso inmediato al 112, priorizando la evacuación en sentido contrario a la dirección del viento y evitando las zonas de barrancos.