
Canarias activa la alerta por riesgo de incendios forestales ante un episodio de calor extremo
El Gobierno de Canarias ha activado el nivel de alerta por riesgo de incendios forestales en Gran Canaria y la prealerta en el resto de las islas occidentales ante un episodio de calor extremo previsto hasta el próximo jueves.
La gestión de la seguridad forestal en el Archipiélago se ha visto tensionada en las últimas horas debido a un episodio meteorológico adverso, tal y como ha comunicado la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias. La administración autonómica ha activado sus protocolos de respuesta ante el riesgo de incendios, estableciendo una diferenciación operativa según la vulnerabilidad de cada isla. Mientras que Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro se encuentran bajo una fase de prealerta, Gran Canaria ha pasado a un nivel de alerta superior desde las 14:00 horas de este lunes, focalizando la vigilancia en las cotas superiores a los 400 metros.
Este despliegue preventivo, fundamentado en el Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Incendios Forestales (INFOCA), responde a una previsión de calor intenso, aunque de carácter transitorio, que se prolongará hasta el próximo jueves, 2 de julio. La combinación de factores atmosféricos —con termómetros que oscilarán los 35 grados y la posibilidad de alcanzar picos de 40 en vertientes sur, oeste y el litoral sureste— crea un escenario de alta peligrosidad. A esto se suma una inversión térmica situada en los 500 metros, con descensos locales hasta los 300, y una humedad relativa que caerá por debajo del 30% hasta los 2.000 metros de altitud, variables que, según los expertos, facilitan la ignición y propagación de las llamas.
La recurrencia de estos episodios de calor extremo en el Archipiélago durante los meses estivales subraya la importancia de la autoprotección ciudadana. Las autoridades han hecho un llamamiento a la responsabilidad, instando a la población a suspender cualquier actividad que pueda suponer un riesgo de ignición en el entorno forestal o en sus proximidades. La situación actual, que se apoya en los datos proporcionados por la Agencia Estatal de Meteorología, exige una vigilancia constante, dado que la orografía canaria y las condiciones de sequedad ambiental convierten cualquier descuido en una amenaza potencial para el patrimonio natural de las islas.