
Alerta por riesgo extremo de radiación ultravioleta en Canarias hasta el 6 de julio
La Dirección General de Salud Pública ha emitido una alerta por riesgo extremo de radiación ultravioleta en Canarias, especialmente en Santiago del Teide y Vilaflor de Chasna, instando a la población a extremar las medidas de fotoprotección hasta el 6 de julio.
La Dirección General de Salud Pública ha emitido una alerta que sitúa a Canarias en una posición de vulnerabilidad climática singular, tal y como ha informado el organismo autonómico. Este aviso, que se prolongará hasta el próximo 6 de julio, subraya la persistencia de niveles de radiación ultravioleta (UV) que, en el caso de los municipios tinerfeños de Santiago del Teide y Vilaflor de Chasna, alcanzan el umbral de riesgo extremo, obligando a las autoridades a desaconsejar cualquier tipo de exposición directa al sol.
La particularidad geográfica del archipiélago, caracterizada por una altitud que actúa como factor multiplicador de la intensidad lumínica, explica por qué Canarias registra sistemáticamente los índices más elevados de radiación en el territorio nacional, según los registros de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). La situación actual no es aislada, sino que se enmarca en un episodio generalizado que mantiene a 29 municipios bajo alerta máxima y al resto del archipiélago en un nivel de riesgo muy alto.
Más allá de las recomendaciones habituales para el ocio estival, el mensaje de las autoridades sanitarias enfatiza que la percepción térmica es un indicador engañoso. Factores como la nubosidad o la brisa marina pueden inducir a una falsa sensación de seguridad, cuando en realidad la capacidad de penetración de los rayos UV permanece inalterada. Esta circunstancia obliga a mantener protocolos de fotoprotección —uso de cremas con factor 50+, prendas textiles adecuadas y accesorios como gafas o sombreros— incluso en jornadas donde el calor no sea el protagonista.
El rigor de estas medidas responde a una cuestión de salud pública a largo plazo. La evidencia científica es clara al respecto: el daño cutáneo es acumulativo, y las lesiones sufridas durante etapas tempranas de la vida actúan como precursores de patologías oncológicas décadas después. Por ello, la vigilancia debe extremarse en colectivos de mayor fragilidad, como menores, ancianos o personas con patologías previas, además de aquellos trabajadores cuya jornada laboral se desarrolla en entornos abiertos.
La advertencia trasciende el ámbito de las zonas de baño. La exposición solar es un fenómeno transversal que afecta a la movilidad cotidiana, la práctica deportiva y el uso de espacios públicos. En este contexto, la recomendación para los residentes y visitantes de Santiago del Teide y Vilaflor de Chasna es de máxima prudencia, instando a evitar la radiación directa durante toda la jornada, dada la capacidad de los niveles actuales para provocar daños oculares y dérmicos en periodos de tiempo extremadamente breves.