Canarias activa alertas por calor extremo y refuerza la vigilancia sanitaria

Canarias activa alertas por calor extremo y refuerza la vigilancia sanitaria

Recurso: El Día

Canarias activa protocolos de vigilancia sanitaria ante un episodio de calor extremo que ha decretado el nivel máximo de alerta en varios municipios de Tenerife, Gran Canaria y Lanzarote.

El archipiélago canario se enfrenta a un episodio de estrés térmico severo que ha obligado a las autoridades sanitarias a desplegar un protocolo de vigilancia reforzada. Según los datos difundidos por la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud, en coordinación con las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), se han establecido diversos grados de alerta en función de la intensidad del calor y su impacto potencial en la salud pública.

La situación más crítica, catalogada bajo el nivel 3 o riesgo elevado, afecta a los municipios de Santa Cruz de Tenerife y El Rosario, así como a Las Palmas de Gran Canaria y la totalidad de Lanzarote. En estas áreas, el sistema de salud advierte sobre la vulnerabilidad extrema de los mayores de 65 años y de aquellas personas con patologías previas, instando a la suspensión de cualquier evento deportivo o actividad física al aire libre durante la franja horaria comprendida entre las 11:00 y las 18:00 horas.

El mapa de riesgos se completa con un nivel 2, que implica una peligrosidad moderada para los mismos grupos de riesgo, vigente en Fuerteventura, Telde y las vertientes este, sur y oeste de Tenerife. Por su parte, el nivel 1, que denota una incidencia leve, se ha activado para el norte, este, sur y oeste de Gran Canaria, el norte de Tenerife y el oeste de La Palma.

Este fenómeno meteorológico se ve agravado por la presencia de calima en las medianías y en las islas orientales. Aunque los modelos no anticipan una concentración de polvo en suspensión de gran magnitud, la combinación de este factor con la bajada de la humedad relativa altera la percepción térmica, dificultando la termorregulación natural del cuerpo humano.

La activación de estos niveles de alerta responde a la necesidad de mitigar los ingresos hospitalarios asociados a los golpes de calor y la deshidratación. La recomendación institucional es clara: priorizar la estancia en espacios climatizados y reprogramar las agendas sociales y laborales para evitar la exposición directa a la radiación solar en las horas centrales del día, cuando el riesgo para la población general se incrementa de forma exponencial.