Canarias activa la prealerta por riesgo costero en Tenerife, La Gomera y Gran Canaria

Canarias activa la prealerta por riesgo costero en Tenerife, La Gomera y Gran Canaria

Recurso: El Día

El Gobierno de Canarias ha activado una prealerta por riesgos costeros en Tenerife, La Gomera y Gran Canaria ante la previsión de fuerte oleaje y vientos intensos a partir de este martes.

La Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias ha activado, según ha comunicado el Ejecutivo autonómico, una situación de prealerta por riesgos costeros que afectará a Tenerife, La Gomera y Gran Canaria a partir de las 21.00 horas de este martes, 1 de septiembre. Esta medida, articulada bajo el marco del Plan Específico de Emergencias de Canarias por Riesgos de Fenómenos Meteorológicos Adversos (PEFMA), responde a las proyecciones técnicas facilitadas por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

El fenómeno meteorológico, caracterizado por vientos de componente norte a nordeste, registrará velocidades sostenidas de entre 30 y 50 kilómetros por hora, con la posibilidad de que las rachas alcancen fuerza 7, lo que supone un incremento de la intensidad hasta los 61 kilómetros por hora. Esta dinámica atmosférica tendrá una incidencia directa en el estado del mar, donde se prevé una evolución hacia marejada y fuerte marejada, con episodios puntuales de mar gruesa. La configuración del oleaje se verá alterada por la combinación de mar de fondo del norte, con alturas de hasta dos metros, y la presencia de mar de fondo del sur en las costas orientadas a dicha dirección.

La afectación geográfica se concentra en el noroeste y sureste de Tenerife, el litoral este de La Gomera y el oeste de Gran Canaria, además de los canales marítimos que separan estas islas, donde el viento cobrará especial fuerza mar adentro, particularmente en el sector sur del canal entre Tenerife y Gran Canaria.

Ante este escenario, las autoridades competentes han instado a la ciudadanía a extremar la prudencia en el litoral. Las recomendaciones de seguridad incluyen evitar el tránsito por muelles y espigones, así como la práctica de actividades náuticas o el baño en zonas sin vigilancia o con señalización restrictiva. El protocolo de actuación ante emergencias subraya la importancia de no subestimar la variabilidad del oleaje y establece pautas claras de intervención: en caso de caída al agua, la prioridad es mantener la distancia respecto a la zona de rompiente y solicitar asistencia inmediata a través del servicio 1-1-2, evitando siempre maniobras de rescate que comprometan la integridad física de terceros. Este tipo de alertas preventivas resultan fundamentales en el archipiélago, dada la orografía insular y la alta exposición de sus infraestructuras costeras a la dinámica del Atlántico.