Intensifican la vigilancia en las carreteras canarias ante el aumento de desplazamientos por el puente de mayo

Intensifican la vigilancia en las carreteras canarias ante el aumento de desplazamientos por el puente de mayo

Recurso: El Día

La Guardia Civil intensificará la vigilancia en las carreteras canarias ante el puente de mayo, recordando que el consumo de alcohol y drogas sigue siendo un factor determinante en la siniestralidad vial.

La seguridad vial en el archipiélago canario vuelve a situarse en el centro del debate público ante la proximidad de periodos vacacionales de alta movilidad. Tal y como recogen los datos facilitados por la Guardia Civil de Tráfico, la vigilancia en las carreteras se intensificará durante el próximo puente de mayo, una fecha crítica en la que se prevén más de seis millones de desplazamientos de largo recorrido en el conjunto del territorio nacional.

El análisis de la siniestralidad durante el pasado ejercicio arroja una radiografía preocupante sobre el comportamiento al volante. A pesar de que las sanciones por consumo de alcohol experimentaron un descenso del 6,97% respecto a 2023 —contabilizándose 6.231 positivos en 2024—, la presencia de sustancias estupefacientes y etílicas sigue siendo un factor determinante en la gravedad de los accidentes. Las cifras oficiales indican que el alcohol estuvo presente en el 12% de los siniestros totales, elevándose esta cifra hasta el 28% en aquellos accidentes con víctimas mortales, lo que se traduce en 273 casos con desenlace fatal.

En total, el balance de infracciones en las Islas Canarias durante 2024 ascendió a 214.825 expedientes sancionadores. Ante este escenario, tanto la Dirección General de Tráfico (DGT) como el Instituto Armado han reiterado la necesidad de mantener una tolerancia cero, recordando que la única tasa compatible con la seguridad es 0,0 g/l. La normativa vigente establece límites estrictos: 0,15 mg/l en aire espirado para conductores noveles y profesionales, y 0,25 mg/l para el resto de usuarios, superando los 0,60 mg/l se incurre en un ilícito penal.

El marco sancionador actual clasifica la conducción bajo los efectos de sustancias prohibidas como una infracción de carácter muy grave. Los conductores que infrinjan estas normas se exponen a multas económicas que oscilan entre los 500 y los 1.000 euros, además de la detracción de entre cuatro y seis puntos del permiso de conducir. Más allá del rigor punitivo, las autoridades insisten en que la concienciación es la herramienta más eficaz para proteger la integridad física de todos los usuarios de la vía, apelando a la responsabilidad individual como eje vertebrador de la movilidad segura durante los días de mayor afluencia en las carreteras.