Ashotel alerta sobre el auge del chabolismo en espacios naturales protegidos de Canarias

Ashotel alerta sobre el auge del chabolismo en espacios naturales protegidos de Canarias

Recurso: Diario de Avisos

La patronal hotelera Ashotel alerta sobre la proliferación de asentamientos informales en espacios naturales de Canarias y urge a las administraciones a ofrecer soluciones habitacionales ante la grave crisis de vivienda.

La crisis habitacional en el archipiélago canario ha alcanzado un punto de inflexión que trasciende la precariedad residencial convencional, trasladándose ahora a entornos protegidos de alto valor ecológico. Tal y como ha expuesto este lunes Jorge Marichal, presidente de la patronal hotelera Ashotel, en declaraciones a La Radio Canaria, la proliferación de asentamientos informales y estructuras de autoconstrucción en las inmediaciones de enclaves turísticos —con especial incidencia en el municipio tinerfeño de Arona, concretamente en el entorno de Los Cristianos— representa un desafío de orden público y gestión territorial que requiere una intervención urgente de las administraciones.

El análisis del sector turístico advierte de que el fenómeno ha superado la fase de ocupación mediante vehículos recreativos, consolidándose ahora como una forma de chabolismo estable en espacios naturales. Esta situación pone de manifiesto la tensión existente entre la falta de oferta de vivienda asequible y la preservación del patrimonio natural, un equilibrio que, según el representante de los empresarios, se está rompiendo.

Desde la perspectiva de Ashotel, la solución no puede fundamentarse en la tolerancia hacia la ocupación de terrenos sensibles, una práctica que el sector califica de insostenible. No obstante, el diagnóstico reconoce la raíz del problema: la incapacidad de una parte de la población para acceder al mercado inmobiliario formal. La patronal subraya la necesidad imperativa de que las autoridades competentes articulen alternativas habitacionales reales, evitando que la carencia de recursos derive en una desregulación del uso del suelo que comprometa la integridad de los espacios naturales próximos a los principales polos de atracción turística de las islas. La advertencia sitúa el foco en la urgencia de una planificación urbanística que combine la protección ambiental con una respuesta social efectiva ante la emergencia residencial.