Hoteles en Canarias ante el reto de la nueva ley de ergonomía: el caso de éxito de Spring Hotels

Hoteles en Canarias ante el reto de la nueva ley de ergonomía: el caso de éxito de Spring Hotels

Recurso: El Día

La cadena tinerfeña Spring Hotels se anticipa a la nueva normativa turística canaria al haber completado la adaptación ergonómica de sus instalaciones y la implementación de tecnología robótica local para proteger la salud laboral de su plantilla.

La reciente actualización de la Ley de Ordenación del Turismo de Canarias ha puesto el foco sobre la precariedad física en el sector hotelero, estableciendo un horizonte temporal hasta 2033 para la adaptación de las instalaciones. Tal y como recoge la información publicada recientemente sobre la situación del mercado en las islas, la normativa impone la obligatoriedad de integrar camas elevables y sistemas de transporte motorizados, un desafío técnico y económico de gran calado si se considera que, actualmente, solo el 12% de los establecimientos hoteleros cuenta con mobiliario elevable y apenas el 6% dispone de carros eléctricos para el personal de limpieza.

En este escenario de transición regulatoria, la cadena tinerfeña Spring Hotels se posiciona como un caso de estudio atípico. Lejos de esperar a los plazos legales, la compañía ha consolidado una estrategia de prevención de riesgos laborales que comenzó a materializarse hace casi dos décadas. Según los datos operativos de la firma, el proceso de sustitución de camas se inició en 2006 y concluyó en 2010, logrando que la totalidad de sus habitaciones cuenten hoy con modelos de altura regulable mediante accionamiento neumático, lo que reduce drásticamente la carga lumbar de las trabajadoras.

El compromiso con la ergonomía se extiende a la logística interna. La empresa ha logrado dotar a la práctica totalidad de su plantilla de camareras de pisos con carros eléctricos, una medida que ya es efectiva al 100% en el Arona Gran Hotel y el Hotel Vulcano. En el complejo Mare Nostrum, cuya gestión fue asumida recientemente por el grupo, la dirección ha confirmado que se están ejecutando las inversiones necesarias para alcanzar la plena adecuación a la norma en el menor plazo posible.

Un elemento distintivo de esta estrategia es la apuesta por la industria local. La cadena ha integrado los dispositivos Carbot2, desarrollados por la firma Trend Robotics en Canarias. Estos equipos permiten el traslado de hasta 160 kilogramos de carga, eliminando los esfuerzos físicos derivados del arrastre manual. Miguel Villarroya, CEO de la compañía, ha subrayado que esta elección responde a una visión de sostenibilidad que vincula la innovación tecnológica con el tejido productivo regional.

Más allá de la dotación técnica, la empresa ha estandarizado el protocolo STIQK, un método de organización del trabajo que redefine las tareas de limpieza bajo criterios ergonómicos. Este sistema no solo prescribe el uso de herramientas específicas, sino que establece pautas posturales y técnicas de ejecución diseñadas para prevenir lesiones crónicas. Con esta hoja de ruta, la cadena busca demostrar que la viabilidad a largo plazo de un destino turístico depende directamente de la protección física de sus trabajadores, un enfoque que, aunque exige un desembolso inicial elevado, se aleja de la visión cortoplacista que ha predominado históricamente en el sector.