La sanidad canaria incluye la reconstrucción estética de la areola en su catálogo de prestaciones públicas

La sanidad canaria incluye la reconstrucción estética de la areola en su catálogo de prestaciones públicas

Recurso: El Día

El Servicio Canario de la Salud ha integrado la reconstrucción estética de la areola en su catálogo de prestaciones públicas para completar la recuperación integral de las pacientes que han superado un cáncer de mama.

La sanidad pública canaria ha dado un paso significativo en la humanización del tratamiento oncológico al integrar la reconstrucción estética de la areola en su catálogo de prestaciones. Tal y como ha informado el Servicio Canario de la Salud (SCS), esta medida busca cerrar el ciclo asistencial de las pacientes que han superado un cáncer de mama, ofreciendo una solución que trasciende la mera intervención quirúrgica para enfocarse en la recuperación de la imagen corporal.

El despliegue de este servicio ha comenzado mediante una fase experimental en Tenerife, con la previsión de que el modelo se replique en el resto del archipiélago. El procedimiento, que requiere de una prescripción facultativa previa, está diseñado para aquellas mujeres que han culminado su proceso reconstructivo y presentan una cicatrización adecuada. La técnica consiste en la recreación cromática y morfológica de la areola, un proceso que actualmente se canaliza a través de centros concertados tras la derivación desde los servicios de Oncología o Ginecología.

Más allá de la técnica de micropigmentación, el SCS ha establecido un protocolo de atención integral que contempla la autonomía de la paciente. Aquellas mujeres que opten por no someterse a este tratamiento tienen a su disposición una alternativa mediante prótesis de pezón personalizadas y adhesivas. Esta dualidad de opciones fue ratificada en un encuentro reciente entre los responsables de la Consejería de Sanidad —incluyendo a la dirección del SCS y las áreas de Programas Asistenciales— y representantes de colectivos de pacientes como Ámate y Carrera por la Vida, quienes han colaborado en la definición de los circuitos de derivación.

Esta iniciativa responde a una demanda histórica de las asociaciones de pacientes, que reclaman que la atención oncológica no finalice con la erradicación del tumor, sino que contemple la rehabilitación física y psicológica completa. La incorporación de estas técnicas estéticas en la cartera pública no solo supone un avance en la equidad del acceso a la salud, sino que reconoce el impacto emocional que la mastectomía ejerce sobre la identidad de las mujeres, proporcionando herramientas que facilitan una reintegración más plena tras la enfermedad.