
Sanidad activa un plan de contingencia en Canarias ante la visita papal del 11 y 12 de junio
La Consejería de Sanidad de Canarias ha activado un plan de contingencia asistencial que prioriza la atención telefónica y ajusta el transporte sanitario no urgente ante las restricciones de movilidad previstas por la visita del Papa a las islas los días 11 y 12 de junio.
La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ha hecho público un plan de contingencia asistencial ante la inminente visita del papa León XIV al archipiélago, una medida que, según ha adelantado el Ejecutivo regional, busca blindar la operatividad del sistema público de salud frente a las severas restricciones de movilidad que se esperan en Gran Canaria y Tenerife. La complejidad logística que conlleva un evento de esta magnitud obliga a las autoridades sanitarias a rediseñar el flujo de pacientes para evitar el colapso de los servicios en las jornadas del 11 y 12 de junio.
El núcleo de esta estrategia reside en la gestión de la Atención Primaria y el transporte sanitario no urgente. En las zonas donde el despliegue de seguridad y los cortes de tráfico serán más acusados, el sistema priorizará la atención telefónica sobre la presencial. Esta transición, que será comunicada de forma individualizada a los usuarios afectados, pretende mitigar el impacto de las dificultades de acceso a los centros de salud. En el caso específico de Tenerife, la Gerencia de Atención Primaria ha identificado catorce centros cuya operativa se verá alterada el día 12, coincidiendo con la estancia del pontífice en la isla.
En el ámbito hospitalario, la actividad ordinaria se mantendrá, aunque con ajustes significativos en la logística de traslados. El Servicio de Urgencias Canario, a través de la Mesa de Transporte, ha determinado la suspensión temporal del transporte sanitario no urgente para consultas externas y sesiones de rehabilitación durante las fechas señaladas. Esta decisión, si bien busca despejar las vías para los dispositivos de seguridad, excluye estrictamente a los pacientes que requieren tratamientos de carácter vital. Así, los servicios de hemodiálisis, quimioterapia, radioterapia y hospital de día oncohematológico seguirán operando con normalidad, al igual que los traslados interhospitalarios y las altas médicas, aunque la administración advierte de posibles demoras puntuales derivadas de la propia dinámica de la comitiva papal.
Este dispositivo especial pone de relieve la tensión habitual entre la garantía del derecho a la protección de la salud —recogido en el artículo 43 de la Constitución Española— y las necesidades de seguridad pública en eventos de gran escala. La coordinación reforzada entre los niveles asistenciales y los servicios de emergencia busca, en última instancia, que la excepcionalidad del evento no comprometa la continuidad asistencial de los ciudadanos, especialmente de aquellos con patologías crónicas o necesidades de tratamiento ininterrumpido.