
El Gobierno de Canarias descarta modificar el nivel de alerta volcánica en Tenerife pese a la actividad sísmica
El Gobierno de Canarias descarta modificar el sistema de alerta volcánica en Tenerife al no detectar indicadores científicos que justifiquen un cambio, manteniendo una postura de vigilancia reforzada frente a las críticas parlamentarias sobre la gestión de la información.
La gestión de la actividad sísmica en Tenerife ha vuelto a situarse en el centro del debate parlamentario, tras las declaraciones realizadas por el consejero de Política Territorial, Aguas y Emergencias del Gobierno de Canarias, Manuel Miranda. Según ha trascendido durante la comisión parlamentaria celebrada este jueves, el Ejecutivo regional mantiene una postura de cautela técnica, descartando por el momento cualquier modificación en el sistema de alerta volcánica para la isla, a pesar de la recurrencia de enjambres sísmicos registrados en el sector occidental de Las Cañadas del Teide.
El posicionamiento del Gobierno se fundamenta en la ausencia de indicadores científicos que justifiquen la activación de un semáforo volcánico, optando en su lugar por el mantenimiento de un protocolo de vigilancia reforzada. Esta estrategia contrasta con la situación operativa de La Palma, donde el Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico (Pevolca) permanece activo en nivel amarillo. En el caso palmero, la medida responde a la persistencia de emisiones de gases en los núcleos de Puerto Naos y La Bombilla, un fenómeno que requiere un seguimiento técnico constante a través de sensores especializados y la monitorización de radón y dióxido de carbono por parte de la Universidad de La Laguna (ULL) y el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan).
Durante el intercambio parlamentario, la representante de Vox, Paula Jover, cuestionó la transparencia del Ejecutivo, sugiriendo que la situación geológica de Tenerife podría ser más compleja de lo que sugieren los datos oficiales. La parlamentaria puso en duda la justificación del nivel de alerta en La Palma frente a la inacción en Tenerife, vinculando esta disparidad con posibles intereses en la agilización de procedimientos administrativos. Asimismo, Jover enfatizó la necesidad de establecer canales de comunicación más fluidos con la población, subrayando que la ciudadanía requiere información precisa para mitigar la incertidumbre.
Por su parte, el consejero Miranda defendió la gestión de su departamento, asegurando que la información técnica se maneja con rigor y transparencia. La administración insiste en que, mientras no se produzca una alteración significativa en los parámetros geofísicos que obligue a un cambio de escenario, no se prevé implementar nuevas medidas de protección civil en Tenerife a corto o medio plazo, priorizando la evaluación científica sobre cualquier otra consideración.