
Inestabilidad, descenso térmico y calima marcan este lunes en Canarias
La inestabilidad meteorológica marcará este lunes en Canarias con nubosidad, probabilidad de lluvias dispersas en el norte de Tenerife, presencia de calima en las islas orientales y un descenso generalizado de las temperaturas.
La inestabilidad meteorológica marcará la jornada de este lunes, 6 de abril, en el archipiélago canario, según los datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). El pronóstico apunta a un cambio en las condiciones atmosféricas que afectará especialmente a la vertiente norte y este de Tenerife, donde la acumulación de nubes durante la segunda mitad del día podría derivar en episodios de lluvia dispersa.
Este escenario de nubosidad será la tónica general en el conjunto de las islas, con una tendencia al aumento de la cobertura nubosa en las zonas de mayor relieve a partir del mediodía. En estos puntos, el organismo estatal no excluye la posibilidad de precipitaciones de carácter leve y puntual en el interior. Paralelamente, el fenómeno de la calima en niveles altos de la atmósfera podría hacer acto de presencia en las islas de Lanzarote y Fuerteventura, un factor que suele condicionar la calidad del aire y la visibilidad en el sector oriental.
En cuanto a los registros térmicos, se espera una tendencia a la baja en los termómetros. Las temperaturas máximas experimentarán un retroceso que oscilará entre ligero y moderado, siendo este descenso más perceptible en las medianías que en el litoral. Por su parte, las mínimas se mantendrán estables, con la excepción de las zonas de medianías del norte, donde se prevé un leve enfriamiento.
La dinámica del viento también jugará un papel relevante en la configuración del tiempo para este lunes. Se prevé una circulación del noroeste con intensidad de floja a moderada, aunque con rachas de mayor fuerza que afectarán a las costas occidentales y al extremo noreste de Tenerife. En las islas más orientales, esta mayor intensidad del viento se concentrará principalmente durante las primeras horas de la mañana. Este tipo de configuraciones, habituales en la primavera canaria, responden a la interacción entre los vientos alisios y las perturbaciones en niveles medios, lo que obliga a mantener la precaución en las actividades al aire libre y en el tráfico marítimo de las zonas costeras más expuestas.