
El Ficmec pone el foco en la resiliencia de los ecosistemas insulares ante la crisis climática
El Festival Internacional de Cine Medioambiental de Canarias (Ficmec) celebrará en Garachico la sección EcoIslas, un ciclo de cortometrajes y actividades pedagógicas que analiza la resiliencia de los ecosistemas insulares frente a la crisis climática.
La relevancia de los ecosistemas insulares como termómetros de la crisis climática global cobra un protagonismo especial en la próxima edición del Festival Internacional de Cine Medioambiental de Canarias (Ficmec). Tal y como ha comunicado la organización del certamen, la sección denominada EcoIslas se ha consolidado como un eje estratégico para analizar, a través del lenguaje cinematográfico, cómo los territorios fragmentados actúan como laboratorios de resiliencia ante las transformaciones ambientales.
El próximo 30 de mayo, el Convento de San Francisco en Garachico servirá de escenario para la exhibición de cinco cortometrajes que abordan la interacción entre la actividad humana y el entorno natural. La programación incluye Roque Largo, una pieza que documenta la labor de pastoreo en el macizo de Teno; Toma tierra, que reflexiona sobre la evolución del paisaje canario; y Pedro Tomás explica el mundo, un trabajo que vincula la percepción infantil con las secuelas geológicas del volcán de La Palma. Asimismo, la selección se completa con Kipuka, que narra la resiliencia tras la pérdida del hogar familiar por la actividad volcánica, y el estreno regional de A food story, un documental que analiza un modelo de economía circular en Tenerife basado en el aprovechamiento de excedentes alimentarios para el sustento de personas y cabañas ganaderas.
Más allá de la exhibición cinematográfica, el festival —que se desarrollará en Garachico entre el 28 y el 31 de mayo y se trasladará a Icod de los Vinos del 4 al 7 de junio— busca fomentar la concienciación mediante una oferta pedagógica complementaria. Esta agenda incluye talleres de fotografía, jornadas de divulgación científica bajo epígrafes como Vulcanalia o Fotosíntesis, y el certamen EcoRueda, cuyas inscripciones permanecen abiertas a través de los canales oficiales del evento.
La apuesta de Ficmec por estas narrativas locales responde a una necesidad de descentralizar el debate ecológico. Al situar a las islas como centros de pensamiento, el festival no solo documenta la fragilidad de estos espacios, sino que propone un análisis sobre la soberanía alimentaria y la memoria histórica como herramientas indispensables para afrontar los retos de sostenibilidad que definen el siglo XXI. La iniciativa subraya, en última instancia, la capacidad de las comunidades insulares para generar soluciones replicables ante un escenario de inestabilidad climática creciente.