Ficindie clausura su sexta edición consolidándose como referente del cine independiente en Canarias

Ficindie clausura su sexta edición consolidándose como referente del cine independiente en Canarias

Recurso: Diario de Avisos

La sexta edición del Festival Internacional de Cine Independiente y de Autoría de Canarias (Ficindie) concluyó su ciclo anual premiando obras como Oro Rojo: Latidos de Vida y reafirmando su papel como plataforma de resistencia cultural y descentralización cinematográfica en el archipiélago.

La consolidación de Ficindie como plataforma de exhibición en el archipiélago subraya la creciente relevancia de los circuitos cinematográficos periféricos frente a la hegemonía de la distribución comercial convencional. Tal y como recoge la organización del certamen, la sexta edición del Festival Internacional de Cine Independiente y de Autoría de Canarias ha concluido su ciclo anual tras un mes de programación descentralizada que ha integrado proyecciones y jornadas pedagógicas en Tenerife, Gran Canaria y La Palma.

El balance de esta convocatoria refleja una notable capacidad de convocatoria internacional, al haber gestionado un volumen de 489 propuestas procedentes de diversos puntos del globo. De este conjunto, el jurado seleccionó 19 títulos para la competición oficial, cuyos galardones fueron anunciados el pasado sábado en la Sala Cultural El Desleal, ubicada en La Laguna.

En el palmarés de esta edición, el largometraje Oro Rojo: Latidos de Vida, dirigido por David Benito del Olmo, se alzó con el reconocimiento principal en su categoría, mientras que el cortometraje Porque hoy es sábado, de Alice Eça Guimarães, fue distinguido en el ámbito internacional. La producción local también tuvo un espacio destacado con el premio a Invisibles, de Vanessa Díaz Chico, y el galardón al mejor film de escuela para Occurrences of Questionable Significance, obra de Dave Lojek. Adicionalmente, el jurado otorgó una mención especial, vinculada al Premio Music Library & SFX, a la cineasta Ana Sánchez-Gijón por su trabajo Kid Vereje.

Más allá de la entrega de trofeos, el evento funcionó como un acto de balance institucional y artístico. La clausura integró actuaciones musicales a cargo de Desirée López Jal-Ladi y Christian Bello Hernández, además de un tributo a Guacimara, figura clave en la génesis del proyecto. Rumen Justo Reyes, director del festival, aprovechó la ocasión para reivindicar la naturaleza del certamen como un espacio de resistencia cultural, orientado a la difusión de narrativas con una marcada impronta autoral que, a menudo, encuentran dificultades para acceder a los canales de exhibición masivos. Este tipo de iniciativas resultan fundamentales en el ecosistema audiovisual español, no solo por su labor de descentralización cultural, sino por su papel en la detección de nuevos talentos que operan al margen de la industria tradicional.