
El éxito del higo pico en Tenerife: el modelo de especialización de Ángel Amaro frente a la amenaza de la cochinilla
El agricultor Ángel Amaro impulsa la profesionalización del sector primario en Canarias mediante un modelo de alta productividad basado en el higo pico, mientras enfrenta la amenaza de la cochinilla mexicana y explora la comercialización del nopal.
La resiliencia del sector primario en Canarias encuentra un ejemplo paradigmático en la labor de Ángel Amaro, un agricultor de Buenavista del Norte que ha logrado convertir el higo pico en el eje central de su actividad económica, tal y como ha reportado recientemente la prensa local. Su trayectoria, que combina la formación técnica en agroecología con una gestión empresarial enfocada en la especialización, pone de relieve los desafíos y las oportunidades de los cultivos tradicionales frente a las exigencias de los mercados actuales.
La estrategia de Amaro se aleja de la diversificación extensiva para centrarse en un modelo de alta productividad. Gracias a las condiciones climáticas específicas de El Palmar, este productor ha conseguido extender la campaña del higo pico —variedad ariquera— desde junio hasta abril, logrando una estacionalidad inusual que le permite eludir la competencia directa y optimizar los márgenes comerciales. Esta producción, que oscila entre las 5 y las 15 toneladas anuales dependiendo de la pluviometría, se distribuye tanto en el mercado de consumo fresco como en el sector de la industria transformadora para la elaboración de derivados.
No obstante, el sector se enfrenta a una amenaza fitosanitaria de gran calado: la expansión de la cochinilla mexicana. Este insecto, que ha diezmado las plantaciones en diversas zonas del Archipiélago, representa un riesgo crítico para la viabilidad de las fincas. Ante la voracidad de esta plaga, el agricultor ha tenido que implementar métodos de control manuales, mientras busca alternativas para diversificar su oferta. En este sentido, su colaboración con el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) apunta hacia la comercialización del nopal, un producto con gran potencial en la gastronomía internacional y que permitiría un aprovechamiento integral de la planta.
El modelo de negocio de Amaro, que ya cuenta con su propia marca, Higos Picos del Atlántico, refleja una tendencia creciente hacia la profesionalización del campo canario. Con la mirada puesta en la exportación hacia el mercado alemán y la mejora de su infraestructura logística mediante la mecanización, el productor subraya la importancia de la calidad y la presentación del producto como factores diferenciales. Su labor no solo sostiene una actividad económica vital para el entorno rural, sino que también preserva un cultivo con una profunda carga histórica en las islas, adaptándolo a las exigencias de seguridad alimentaria y estándares comerciales del siglo XXI.