Canarias prorroga la alerta por riesgo de incendios forestales en cuatro islas

Canarias prorroga la alerta por riesgo de incendios forestales en cuatro islas

Recurso: El Día

El Gobierno de Canarias ha prorrogado la alerta por riesgo de incendios forestales en Tenerife, El Hierro, La Gomera y La Palma debido a las condiciones meteorológicas adversas que mantienen niveles críticos de peligro.

La persistencia de condiciones meteorológicas adversas ha obligado a la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias a prorrogar el estado de alerta por peligro de incendios forestales en Tenerife, El Hierro, La Gomera y La Palma, tal y como ha comunicado el Ejecutivo regional esta mañana. Esta decisión, fundamentada en los protocolos del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Incendios Forestales (INFOCA) y en los informes técnicos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), subraya la vulnerabilidad del ecosistema insular ante episodios de estrés térmico prolongado.

Aunque los registros termométricos han experimentado una leve moderación, el análisis técnico advierte que el riesgo de ignición en las zonas de cumbre y las áreas de masa forestal permanece en niveles críticos. Este escenario pone de manifiesto la fragilidad de la orografía canaria, donde la combinación de baja humedad relativa y la acumulación de biomasa seca crea un entorno propicio para la propagación rápida de llamas, un fenómeno que ha marcado la agenda de seguridad civil en el archipiélago durante los últimos veranos.

Ante este panorama, las administraciones competentes han reiterado la necesidad de que la ciudadanía adopte un comportamiento preventivo riguroso. La recomendación de las autoridades se centra en evitar cualquier actividad que pueda generar chispas o focos de calor en entornos rurales y de montaña, recordando que la responsabilidad individual es el primer eslabón en la cadena de protección del patrimonio natural. La situación, que se mantiene bajo vigilancia constante, refleja la complejidad de gestionar el territorio en un contexto de cambio climático donde los periodos de sequía y las anomalías térmicas condicionan la operatividad de los servicios de extinción.