El educador social en Canarias: hacia un modelo de intervención preventiva y comunitaria

El educador social en Canarias: hacia un modelo de intervención preventiva y comunitaria

Recurso: El Día

La labor del educador social Ruyman Afonso Higuera en Canarias propone transformar el sistema educativo en un espacio de acompañamiento preventivo que combata las desigualdades estructurales mediante la cohesión comunitaria y el fortalecimiento de la identidad local.

La figura del educador social en Canarias atraviesa un momento de redefinición, alejándose de la intervención reactiva para consolidarse como un pilar preventivo en el sistema educativo. Tal y como recoge una reciente semblanza publicada sobre la trayectoria de Ruyman Afonso Higuera, el ejercicio de esta profesión en el archipiélago exige hoy una lectura profunda de las desigualdades estructurales que condicionan el desarrollo de la infancia.

Afonso Higuera, cuya labor se ha centrado principalmente en el área metropolitana de Tenerife y en el sur de la isla, sostiene que la precariedad laboral y la dependencia del sector turístico actúan como barreras invisibles para muchas familias. Según su análisis, esta realidad económica no debe interpretarse bajo el prisma de la negligencia, sino como una consecuencia de estructuras que limitan el tiempo de calidad y la estabilidad emocional en los hogares. El reto, por tanto, trasciende la mera asistencia económica y se sitúa en la necesidad de ampliar los horizontes vitales de los menores que crecen en entornos de bajas expectativas.

El enfoque de este profesional, marcado por su legado familiar —hijo del investigador Hermógenes Afonso—, propone que el centro educativo debe funcionar como un nodo de cohesión comunitaria. En su práctica diaria, desarrollada en instituciones como el centro Betancourt y Molina de Barranco Grande, la metodología se aleja de la jerarquía académica para priorizar la creación de vínculos en espacios informales, como los recreos o los pasillos. Esta visión se materializa en proyectos de intervención social como Birmagen o Tenique, que buscan reconstruir el tejido asociativo y fomentar la participación ciudadana.

La experiencia de Afonso Higuera subraya la importancia de iniciativas que integran la cultura y la identidad local como herramientas de inclusión, citando como ejemplo el trabajo realizado en el CEIP Isaac de Vega de San Isidro. Asimismo, la recuperación de festividades tradicionales en el Suroeste de la capital se presenta, bajo su perspectiva, como un mecanismo necesario para fortalecer el sentido de pertenencia. En última instancia, su labor refleja una convicción compartida por diversos expertos en el ámbito social: la escuela debe evolucionar hacia un modelo de acompañamiento integral donde la prevención y la escucha activa permitan que el alumnado no transite su etapa formativa en soledad, independientemente de las dificultades socioeconómicas de su entorno.