El TSJ de Canarias avala el despido de un trabajador funerario por un error en la identificación de un cadáver

El TSJ de Canarias avala el despido de un trabajador funerario por un error en la identificación de un cadáver

Recurso: El Día

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias ha avalado el despido de un trabajador funerario por una grave negligencia al intercambiar dos cadáveres durante un traslado, al considerar que omitió los protocolos obligatorios de verificación de identidad.

La reciente resolución del Tribunal Superior de Justicia de Canarias marca un precedente relevante en la gestión de riesgos laborales dentro del sector funerario, al avalar la extinción del contrato de un trabajador que incurrió en una confusión de identidades durante un traslado. Tal y como recoge la información difundida sobre este caso, la justicia ha validado la decisión de la empresa de considerar el suceso como una falta disciplinaria de carácter muy grave, al estimar que el empleado vulneró los estándares mínimos de diligencia exigibles en una labor tan sensible.

El incidente, que tuvo lugar a finales de 2023, se originó durante el transporte de un difunto desde el Hospital de Nuestra Señora de la Candelaria hasta las instalaciones de Güímar. Según los hechos probados, el conductor omitió el protocolo de verificación de identidad, argumentando que los allegados presentes en el velatorio declinaron la visualización del cuerpo. Esta omisión derivó en un intercambio de cadáveres que obligó a realizar un traslado adicional hacia Guía de Isora para subsanar el error, causando un impacto emocional severo en los núcleos familiares implicados.

Desde el punto de vista jurídico y corporativo, el debate se ha centrado en la proporcionalidad de la sanción. Mientras que el trabajador solicitó una medida correctora de menor intensidad —como una suspensión temporal—, alegando que su actuación estuvo condicionada por la confianza en la labor previa de un compañero y por la reticencia de los familiares a identificar al fallecido, la empresa ha mantenido una postura de tolerancia cero. La funeraria sostiene que la comprobación de la identidad, ya sea mediante brazaletes o documentación oficial, constituye la piedra angular de su código ético y operativo, siendo el reconocimiento familiar el último recurso de seguridad.

Este fallo judicial subraya la importancia de los protocolos de cumplimiento en servicios que gestionan el duelo, donde la calidad asistencial no es solo un valor añadido, sino una obligación contractual y ética. La sentencia refuerza la tesis de que, en profesiones donde el error humano tiene consecuencias irreparables sobre la dignidad de los difuntos y el bienestar de sus familias, el incumplimiento de las normas de verificación interna constituye una causa justificada para la ruptura del vínculo laboral, al quebrar la confianza necesaria para el desempeño de estas funciones.