
Absuelto de estafa inmobiliaria por la "desidia" de la víctima.
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias absuelve a un hombre condenado por estafar 246.000 euros en venta de viviendas, al considerar que la víctima actuó con "desidia" ante un engaño "burdo".
El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha absuelto a un hombre que había sido condenado a cuatro años de cárcel por estafar en la venta de viviendas. La decisión se tomó porque el tribunal considera que la persona que lo denunció actuó con "desidia, desinterés, de forma negligente y torpemente", ya que el engaño era "burdo, grosero o esperpéntico", es decir, muy obvio.
La absolución se basa en que el denunciante entregó grandes sumas de dinero varias veces, hasta un total de 246.000 euros, sin recibir nada a cambio. Lo hizo atraído por la promesa de comprar inmuebles muy baratos de "fondos buitre".
El tribunal recuerda que, si la víctima de una estafa no toma las precauciones mínimas para no ser engañada, el acusado puede ser absuelto. Esto ocurre porque no se considera que haya forzado a la persona a hacer algo que no quería.
La sentencia destaca que "ni se compró nada, ni se devolvió el dinero. Al contrario, las cantidades aumentaban y las estafas se repitieron seis veces en un año y medio". Por ello, el TSJC opina que "cualquier persona mínimamente normal no habría caído en el engaño".
La primera condena incluía una multa de 2.400 euros y la obligación de devolver 146.000 euros al denunciante, a quien le "vendió" cinco propiedades sin entregarle ninguna casa ni devolverle el dinero.
"Fue demasiado dinero en demasiadas entregas sucesivas y durante demasiado tiempo como para que el denunciante no se diera cuenta de que estaba siendo engañado", señala el TSJC. Esto sugiere que podría haber "intereses de otro tipo" en unas operaciones "sin ningún signo de realidad".
El acusado conoció al denunciante a finales de 2020. Se hizo pasar por un agente inmobiliario con mucha experiencia y le ofreció un bungalow en El Cotillo por 50.000 euros, recibiendo una transferencia por ello.
Poco después, en enero de 2021, le propuso comprar cuatro pisos en Sardina del Sur y le pidió 60.000 euros, a lo que el denunciante accedió. Lo mismo ocurrió en marzo, cuando le envió 46.000 euros para adquirir pisos en Santa Cruz de Tenerife.
En junio de ese año, el denunciante entregó al acusado un cheque de 48.000 euros con la excusa de que necesitaba dinero para una casa. Luego, en febrero de 2022, le ofreció invertir 42.000 euros en unos apartamentos en Costa Calma, Fuerteventura.
El TSJC indica que, en ninguna de estas ocasiones, a pesar de haber recibido el dinero, se formalizó ninguna compraventa. Solo cuando se anunciaron acciones legales en su contra, el acusado devolvió 100.000 euros, lo que sirvió para reducir su pena por haber reparado parte del daño.
Aunque el tribunal reconoce que el acusado actuó por codicia, también señala que el estafado buscaba comprar propiedades de "fondos buitre" a precios muy bajos.