
Canarias logra contener la filoxera y proyecta relajar las restricciones en la viticultura
El Gobierno de Canarias proyecta relajar las restricciones fitosanitarias tras contener la expansión de la filoxera, que se limita a focos aislados en Tenerife, mientras impulsa ensayos con patrones resistentes para lograr la erradicación total de la plaga.
La viticultura canaria se encuentra ante un punto de inflexión técnico y normativo tras confirmarse que la expansión de la filoxera ha logrado ser contenida en un perímetro muy restringido. Según los datos facilitados por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, la segunda fase de prospecciones a escala regional ha concluido con la identificación de apenas cuatro nuevos focos, todos ellos concentrados en terrenos abandonados dentro del área de influencia de la Denominación de Origen Protegida Tacoronte-Acentejo, en Tenerife.
Este balance, presentado por el consejero Narvay Quintero durante una sesión de seguimiento técnico, permite al Ejecutivo regional proyectar una relajación de las restricciones fitosanitarias vigentes para la próxima campaña de vendimia. La normativa actual, articulada a través de la orden autonómica de agosto de 2025, ha sido fundamental para frenar el avance del insecto, pero su rigidez supuso un desafío logístico y económico considerable para el sector durante el pasado ejercicio. La intención ahora es adaptar el marco legal a una realidad epidemiológica que, si bien sigue presente en Tenerife, no ha logrado saltar a otras islas del archipiélago.
El esfuerzo de vigilancia ha sido exhaustivo: se han ejecutado 9.610 inspecciones en todo el territorio insular desde el inicio de la crisis. De este total, 7.779 se realizaron durante el año anterior, arrojando 89 positivos que ya han sido objeto de protocolos de eliminación. En el presente ejercicio, el despliegue ha sumado 1.831 revisiones adicionales, distribuidas entre Tenerife (1.054), Lanzarote (346), La Palma (142), Gran Canaria (110), El Hierro (71), Fuerteventura (67) y La Gomera (41).
Más allá de la contención, el Gobierno canario ha puesto en marcha una estrategia a largo plazo que trasciende la emergencia inmediata. Se trata de un plan de ensayos con patrones de vid resistentes, una iniciativa que cuenta con una dotación presupuestaria para compensar a los viticultores participantes con 4.000 euros en la fase de implantación y 1.000 euros anuales durante los cuatro años siguientes. Este proyecto, que se desarrolla en parcelas de 2.500 metros cuadrados repartidas por todo el archipiélago, busca evaluar la viabilidad agronómica de variedades tradicionales frente a las condiciones edafoclimáticas locales.
La relevancia de este despliegue radica en su ambición: Canarias se ha propuesto alcanzar la erradicación total del organismo, un hito que, de materializarse, convertiría a las islas en la primera región europea en lograrlo, dado que en el resto del continente la plaga se considera endémica y solo se gestiona mediante control. Este trabajo se integra, además, en el Plan de contingencia nacional coordinado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, consolidando un modelo de respuesta que combina la vigilancia fitosanitaria con la investigación aplicada para garantizar la supervivencia del patrimonio vitivinícola regional.