Canarias estudia suspender las clases de forma segmentada durante la visita del papa en junio de 2026

Canarias estudia suspender las clases de forma segmentada durante la visita del papa en junio de 2026

Recurso: El Día

El Gobierno de Canarias evalúa suspender parcialmente la actividad académica en Gran Canaria y Tenerife los días 11 y 12 de junio de 2026 para gestionar la movilidad ante la visita del papa León XIV.

La gestión de la movilidad durante eventos de gran escala se ha convertido en un desafío logístico de primer orden para las administraciones autonómicas. Tal y como ha trascendido recientemente, el Ejecutivo regional canario evalúa actualmente la posibilidad de interrumpir la actividad académica de forma segmentada en Gran Canaria y Tenerife durante los días 11 y 12 de junio, coincidiendo con la estancia del papa León XIV en el archipiélago.

La Consejería de Educación, bajo la dirección de Poli Suárez, ha manifestado su intención de evitar una paralización total de la enseñanza, priorizando un análisis técnico que pondere el impacto real de los dispositivos de seguridad y las restricciones de tráfico. El objetivo es evitar que el flujo de estudiantes y docentes hacia los centros educativos colapse las infraestructuras de transporte en jornadas marcadas por un despliegue institucional extraordinario.

La hoja de ruta del Gobierno canario está supeditada a la publicación del itinerario oficial del pontífice, cuya visita a España se enmarca en un viaje apostólico programado entre el 6 y el 12 de junio de 2026. A la espera de conocer los detalles de la agenda, el departamento educativo subraya que la toma de decisiones no se limitará a los perímetros inmediatos de los actos públicos. Se está realizando un estudio pormenorizado sobre la conectividad insular, considerando que la movilidad en islas como Gran Canaria depende de desplazamientos pendulares desde municipios periféricos —como La Aldea de San Nicolás, Mogán o Telde— hacia los núcleos urbanos.

Esta estrategia de "suspensión por zonas" responde a una voluntad de equilibrio: garantizar la seguridad ciudadana y la fluidez del tráfico sin alterar innecesariamente el calendario lectivo. El Ejecutivo insiste en que cualquier medida restrictiva debe ser proporcional, evitando que la actividad escolar se convierta en un factor de riesgo o de congestión adicional en un contexto donde otros servicios públicos, como la sanidad o la administración de justicia, deben mantener su operatividad. La resolución definitiva, que se espera para los próximos días, dependerá de la coordinación entre las fuerzas de seguridad y las autoridades de transporte para minimizar las afecciones a la comunidad educativa.