
El festival "La Quedada del Año" regresará al Santiago Martín el 25 de abril con un éxito de ventas anticipadas
El festival "La Quedada del Año" regresará al pabellón Santiago Martín de Tenerife el próximo 25 de abril con un cartel de destacados cómicos canarios tras haber vendido la mitad de su aforo de forma anticipada.
La consolidación de la comedia como un motor cultural y económico en Canarias encuentra en el festival "La Quedada del Año" su exponente más reciente. Según adelanta la prensa local, el evento regresará al pabellón Santiago Martín de Tenerife el próximo 25 de abril, reafirmando su posición como una cita ineludible tras haber congregado a 10.000 espectadores en sus dos ediciones previas.
La iniciativa, impulsada por Palante Producciones, ha logrado un hito comercial significativo: la venta anticipada de casi el 50% del aforo antes de que se revelara el elenco artístico. Este fenómeno subraya no solo la fidelidad del público hacia el humor local, sino también la profesionalización de un sector que ha pasado de reuniones informales en Madrid —donde surgió la idea original tras un encuentro entre cómicos canarios— a una producción logística de gran escala en las islas.
El cartel de esta edición, presentado oficialmente en las instalaciones del recinto lagunero, contará con la participación de figuras como Darío López, Omayra Cazorla, Delia Santana, Abián Díaz, Kike Pérez y Saúl Romero, además de las formaciones Abubukaka y La Chirichota. La estructura del espectáculo, que se extenderá durante dos horas, cuenta con el respaldo institucional del Cabildo de Tenerife, el Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento de La Laguna.
Desde una perspectiva institucional, el evento ha sido valorado por las autoridades presentes —entre ellas la presidenta insular, Rosa Dávila, y el viceconsejero de la Presidencia, Alfonso Cabello— como una herramienta de cohesión social y una plataforma de exportación del talento regional. Más allá del entretenimiento, el festival se posiciona como un vehículo de identidad cultural, donde el humor con acento propio se utiliza como un mecanismo de análisis crítico de la realidad. La apuesta por este formato no es menor, dado que la industria del espectáculo en vivo en España ha experimentado una recuperación notable tras la pandemia, convirtiéndose en un pilar fundamental para la dinamización de los espacios públicos y la economía de servicios en las capitales insulares.