Químicos de Canarias alertan de riesgo para la salud por falta de control profesional.
El Colegio Oficial de Químicos de Canarias alerta sobre graves riesgos para la salud pública y el medioambiente por la falta de control profesional en productos químicos, tras la desarticulación de un laboratorio clandestino, y defiende la colegiación obligatoria como salvaguarda.
El Colegio Oficial de Químicos de Canarias ha puesto de manifiesto los riesgos inherentes a la falta de un control profesional efectivo en las actividades de formulación y comercialización de productos químicos, advirtiendo de un peligro directo para la salud pública y el medioambiente. Esta preocupación surge a raíz de la reciente desarticulación, según informaciones previas, de un laboratorio clandestino dedicado a la elaboración de desinfectantes y biocidas sin las preceptivas autorizaciones administrativas.
La institución colegial subraya que la situación descrita podría constituir un grave incumplimiento de la normativa vigente. Entre las regulaciones afectadas se encuentran el Reglamento (UE) 528/2012, que rige la comercialización y el uso de biocidas, y el Reglamento (CE) 1907/2006 (REACH), fundamental para el registro, evaluación, autorización y restricción de sustancias y mezclas químicas, incluyendo sus obligaciones en materia de etiquetado y Fichas de Datos de Seguridad. Adicionalmente, podrían aplicarse las disposiciones de la Ley 21/1992, de Industria, relativas al ejercicio de actividades industriales sin las debidas garantías técnicas y administrativas.
M.ª Candelaria Sánchez Galán, decana del Colegio Oficial de Químicos de Canarias, enfatizó la naturaleza crítica de la manipulación y comercialización de sustancias químicas destinadas al uso público, subrayando su impacto directo en la salud humana y el entorno. Por ello, defendió la necesidad de que esta práctica profesional se rija por garantías técnicas, responsabilidad y mecanismos de control.
Para Sánchez Galán, la colegiación obligatoria en sectores con riesgo para la salud pública o la seguridad industrial no constituye un mero requisito corporativo, sino una salvaguarda esencial para la sociedad. Este sistema, explicó, verifica la cualificación profesional, impone la adhesión a un código ético y establece un marco de responsabilidad disciplinaria ante actuaciones indebidas, ofreciendo una supervisión profesional que protege al ciudadano. La ausencia de tales mecanismos, alertó, facilita el intrusismo y la proliferación de prácticas irregulares con potencial para generar daños graves e irreversibles.
El Colegio Oficial de Químicos de Canarias, que agrupa a doctores, licenciados y graduados en Ciencias Químicas, ingenieros químicos, bioquímicos, así como a profesionales de Ciencia y Tecnología de los Alimentos y Ciencias Ambientales en el archipiélago, ha reiterado su disposición a colaborar con las Administraciones Públicas competentes. Su objetivo es reforzar los mecanismos de control del ejercicio profesional en el ámbito químico y promover las mejoras normativas necesarias para garantizar la protección efectiva de la ciudadanía.