
Canarias se prepara para el España-Bélgica: La Laguna ajusta el Baile de Magos ante la fiebre mundialista
El archipiélago canario refuerza sus dispositivos de seguridad y logística ante la coincidencia del partido de cuartos de final del Mundial 2026 entre España y Bélgica con las festividades tradicionales en La Laguna.
La fiebre por el Mundial 2026 ha alcanzado cotas inusitadas en el archipiélago canario, donde la expectación ante el duelo de cuartos de final que enfrentará a España y Bélgica este viernes, 10 de julio, a las 20:00 horas, ha forzado una reordenación de la vida pública en las islas. Tal y como recoge la información difundida en las últimas horas, la magnitud del evento deportivo ha obligado a las autoridades locales a implementar dispositivos extraordinarios de seguridad y logística para gestionar la previsible afluencia masiva de seguidores en los espacios urbanos.
El epicentro de la controversia se sitúa en La Laguna, donde la coincidencia del encuentro con la celebración del Baile de Magos de San Benito de Abad ha generado fricciones entre el consistorio y los residentes. Ante las protestas vecinales por el posible solapamiento de ambos eventos, el alcalde, Luis Yeray Gutiérrez, ha defendido la instalación de tres pantallas gigantes en el recinto festivo, apelando a la excepcionalidad de una cita que evoca hitos deportivos previos de la selección nacional. Para mitigar el impacto, el Ayuntamiento ha diseñado un plan de convivencia que busca integrar el seguimiento del partido con el desarrollo de la festividad tradicional.
Más allá de los espacios públicos, el sector privado ha reaccionado ante la demanda de los aficionados. Mientras que el centro comercial Nivaria Center, en Santa Cruz de Tenerife, ha habilitado una zona de visionado con aforo limitado, las salas de cine Yelmo han optado por una oferta comercial segmentada, ofreciendo el partido bajo distintas modalidades de acceso.
Esta convergencia entre el calendario deportivo y las festividades patronales supone un desafío operativo para la hostelería y los servicios de emergencia. El sector comercial lagunero anticipa una ocupación máxima desde las horas previas al pitido inicial, lo que ha derivado en la necesidad de reforzar los sistemas de transporte público y los protocolos de control de accesos en el entorno de San Benito. La resolución del encuentro no solo definirá el futuro de España en el torneo, sino que marcará el ritmo de la actividad nocturna en la isla, condicionando si la jornada culminará en una celebración extendida o en un cierre prematuro de los establecimientos.