
Canarias afronta un episodio de viento y nubosidad antes de la llegada de una posible borrasca
La inestabilidad meteorológica marcará este domingo en Canarias con fuertes vientos y nubosidad, mientras los modelos prevén la llegada de una borrasca a partir del martes que reactivará las precipitaciones en el archipiélago.
La inestabilidad meteorológica volverá a ser la nota predominante en el archipiélago canario durante las próximas jornadas, según los datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y las proyecciones analizadas por Meteored España. Este domingo, 15 de marzo, la provincia tinerfeña se enfrenta a una situación marcada por la influencia de los vientos del nordeste, que presentarán una intensidad considerable, especialmente en las vertientes sureste, oeste y noroeste, donde no se descartan rachas de gran fuerza durante la primera mitad del día.
El panorama térmico se mantendrá estable, con registros que oscilarán entre los 12 y los 21 grados centígrados dependiendo de la isla. En Tenerife, el termómetro se moverá en una horquilla de 15 a 20 grados, mientras que en La Gomera se esperan máximas de 21 grados. Por su parte, en La Palma las temperaturas serán algo más frescas, situándose entre los 14 y 18 grados, y en El Hierro los valores se moverán entre los 12 y 16 grados. El cielo presentará nubosidad en las zonas septentrionales de las islas, con una probabilidad de precipitaciones débiles que, en el caso de La Palma, podrían adquirir un carácter más persistente. Asimismo, las cumbres de Tenerife podrían registrar heladas de carácter leve, mientras que el viento en las zonas altas tenderá a perder fuerza a lo largo de la mañana.
Este episodio de viento y nubosidad, propio de la dinámica atmosférica de las islas, podría ser solo el preámbulo de un cambio de tendencia más profundo. Tras un periodo prolongado de estabilidad bajo el dominio de las altas presiones, los modelos de predicción apuntan a una transformación en la configuración atmosférica a partir del martes, 17 de marzo. La posible llegada de una borrasca atlántica sugiere la reactivación de las precipitaciones en todo el archipiélago, un fenómeno que los expertos observan con atención tras un invierno caracterizado por una pluviometría significativa. Este cambio de patrón, de confirmarse, pondría fin a la tregua meteorológica actual, devolviendo el protagonismo a las lluvias generalizadas en el conjunto de las islas.