
Canarias se prepara para un episodio de calor extremo, calima y riesgo de tormentas este sábado
Canarias se prepara para un episodio de calor extremo, calima y riesgo de tormentas este sábado, con temperaturas que alcanzarán los 34 grados y un empeoramiento progresivo del estado del mar.
El archipiélago canario se prepara para un episodio meteorológico adverso este sábado, 5 de septiembre, caracterizado por una inusual convergencia de altas temperaturas, calima en suspensión y riesgo de precipitaciones tormentosas. Según los datos facilitados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), las islas experimentarán un ascenso térmico generalizado que, sumado a la inestabilidad atmosférica, complicará las condiciones ambientales en gran parte del territorio.
El fenómeno, que afecta a la totalidad de las islas, destaca por la persistencia de valores térmicos elevados incluso durante el periodo nocturno. En Tenerife, el área metropolitana y municipios como Candelaria y El Rosario podrían registrar máximas de hasta 34 grados en sus medianías, una tónica que se replicará en Gran Canaria, La Gomera, El Hierro y Fuerteventura, donde los termómetros oscilarán entre los 32 y los 34 grados en diversas zonas del interior y el sur. En La Palma, el impacto térmico se concentrará en la vertiente oeste, con registros de hasta 32 grados.
Esta situación se ve agravada por la presencia de calima en altura y una nubosidad de tipo medio y alto que, lejos de ofrecer alivio, mantiene el bochorno. La inestabilidad, que se manifestará con mayor probabilidad durante la primera mitad del día en las islas occidentales y Lanzarote, podría derivar en tormentas aisladas. Estas precipitaciones, de carácter irregular, se prevén más frecuentes en las zonas de mayor altitud, donde podrían dejar episodios de lluvia débil.
Desde una perspectiva técnica, este episodio de calor se ve intensificado por el régimen de vientos alisios. Se espera que el viento sople con intensidad moderada a fuerte, especialmente en las zonas bajas del sureste tinerfeño, donde las rachas podrían alcanzar niveles significativos. Esta dinámica atmosférica tiene un impacto directo en el estado del mar, donde la AEMET advierte de un empeoramiento progresivo: el oleaje, actualmente en marejada, tenderá a intensificarse hasta alcanzar condiciones de fuerte marejada en las distintas zonas marítimas del archipiélago, con vientos de fuerza 4 a 6.
La recurrencia de estos episodios de calima y calor extremo en el calendario estival canario subraya la vulnerabilidad del territorio ante las variaciones en la circulación atmosférica del Atlántico. La combinación de estos factores no solo supone un desafío para la gestión de los recursos hídricos y la prevención de riesgos, sino que también exige una vigilancia constante sobre la calidad del aire y las condiciones de seguridad en el litoral, dada la previsión de un estado del mar más adverso para la navegación y las actividades costeras.