
Desarticulan una red de venta ilegal de especies vegetales invasoras en Canarias
La Policía Canaria ha desarticulado una red de distribución ilegal de especies vegetales invasoras y semillas sin control fitosanitario en nueve establecimientos de Gran Canaria y Tenerife, poniendo en riesgo la biodiversidad y el sector agrícola del archipiélago.
La fragilidad del ecosistema insular ha vuelto a quedar en evidencia tras una reciente intervención de la Policía Canaria, que, según ha trascendido, ha desarticulado una red de distribución de material vegetal prohibido en el archipiélago. La operación, coordinada por la Unidad de Vigilancia e Inspección Administrativa (UVIA) junto al Servicio de Biodiversidad regional, pone de relieve los riesgos que la comercialización descontrolada supone para la integridad biológica de las islas, un territorio especialmente vulnerable debido a su alto grado de endemismo.
El foco de la investigación se centró en la detección de las denominadas “bombas de semilla”, un producto que contenía ejemplares de Eschscholzia californica. La presencia de esta amapola en el mercado local contraviene la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, que veta taxativamente su tenencia y venta al estar catalogada como especie invasora. La capacidad de esta planta para colonizar espacios y desplazar a la vegetación propia del archipiélago representa una amenaza directa para la estabilidad de los hábitats naturales canarios.
Más allá de la cuestión ambiental, el operativo ha sacado a la luz deficiencias administrativas y fitosanitarias de calado. En los nueve establecimientos inspeccionados —seis ubicados en Gran Canaria y tres en Tenerife—, los agentes localizaron semillas de banano (Musa), cuya comercialización sin las debidas garantías estatales contraviene los protocolos de protección agrícola. Este tipo de controles son fundamentales para evitar la entrada de patógenos externos que podrían comprometer la viabilidad del sector platanero, pilar económico y estratégico de la comunidad autónoma.
La Dirección General de Agricultura ha confirmado que ninguno de los locales intervenidos figuraba en el Registro de Operadores Profesionales de Vegetales, una carencia que, sumada a la venta de productos ilícitos, abre la puerta a expedientes sancionadores bajo la Ley de Sanidad Vegetal. Tras el precinto y la inmovilización de los artículos, los expedientes han sido remitidos a las autoridades competentes para la apertura de los procedimientos sancionadores correspondientes. Este suceso subraya la importancia de la vigilancia administrativa como herramienta de contención frente a una amenaza, la de las especies exóticas, cuyas consecuencias sobre el patrimonio natural suelen ser, en la mayoría de los casos, de carácter irreversible.