
Artizar, galería canaria, abre sede en Madrid.
La Galería Artizar, referente del arte contemporáneo en Canarias, ha inaugurado su nueva sede en Madrid con la exposición "Lo que sucede mientras vives" del artista Julio Blancas, buscando dar mayor visibilidad a los creadores.
Desde 1989, la Galería Artizar se encuentra en una casa del siglo XVII en La Laguna (calle San Agustín, 63). El proyecto, que fundó Carlos E. Pinto, lo dirigen ahora sus hijos Pedro y Frasco. Esta semana, la galería, ya un referente del arte contemporáneo en Canarias, ha dado un paso más: ha inaugurado Artizar Madrid. Este nuevo espacio está en la calle Doctor Fourquet, 6, en el barrio de Lavapiés, muy cerca del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
Para la apertura de esta sede madrileña, bajo la dirección de Inés Alonso Jarabo, Artizar ha inaugurado la exposición "Lo que sucede mientras vives". La muestra es del artista canario Julio Blancas (nacido en Las Palmas de Gran Canaria en 1967) y se podrá visitar hasta el 14 de marzo. La calle Doctor Fourquet es hoy considerada el centro del arte contemporáneo en Madrid, por la cantidad y calidad de las galerías que alberga.
Comisariada por Dalia de la Rosa, "Lo que sucede mientras vives" reúne obras recientes de Julio Blancas. Su trabajo explora la idea del paisaje, tanto el real como el de la mente, y cómo la memoria influye en nuestra forma de ver la realidad. También aborda la organización de estos paisajes, con un fuerte sentido estructural en el resultado.
"En cierta manera, al crear Artizar Madrid hay algo de derrota, de ceder ante el sistema", señala Frasco Pinto en una conversación con DIARIO DE AVISOS. "Nuestra galería funciona muy bien desde hace años, tanto en España como fuera, pero siempre hemos sentido que el sistema en España deja de lado a las regiones".
Frasco Pinto explica que, al "sentirnos vencidos por un sistema que no funciona, que se olvida de las provincias, de todo lo que no son las grandes capitales, y mucho menos de Canarias", surgió la necesidad de abrir una sede en Madrid. "Se trata de traer la escena canaria, y también la de otros artistas nacionales e internacionales con los que trabajamos, y darles un espacio en la capital".
Frasco Pinto: "Teníamos que dar este paso para dar mayor visibilidad y proyección a los artistas con los que trabajamos"
A partir de ahora, Artizar funcionará en dos lugares, ofreciendo dos programas de exposiciones distintos. "No se trata de mover las mismas exposiciones de un espacio a otro, salvo algún proyecto puntual", aclara el galerista tinerfeño, "sino de duplicar el número de proyectos que realizamos cada año en La Laguna y, desde ahora, en Madrid".
En esta misma línea, Galería Artizar va a participar más en ferias de arte nacionales e internacionales. "Son las que dan proyección a nuestros artistas y, de hecho, queremos ir a más ferias", comenta Frasco Pinto. "El equipo ha crecido y podemos hacer mucho más. En Tenerife estamos mi hermano y yo, y también nuestro padre, que, aunque ya está retirado, sigue formando parte del proyecto y su experiencia es muy valiosa. Y ahora se suma Madrid, con Inés Alonso dirigiendo el nuevo espacio".
Hace tiempo que la Galería Artizar ya miraba hacia América, participando en ferias estadounidenses como Expo Chicago y Pinta Miami, así como en la mexicana Zona Maco, la más importante de América Latina. Volverá a estar allí entre el 4 y el 8 de febrero, cuando se celebra su 22ª edición.
Además, mantiene una fuerte conexión con Cuba, no solo trayendo a La Laguna a artistas del país caribeño, sino también llevando a creadores canarios a la Bienal de La Habana. "Esta conexión nuestra con América se explica, en buena medida, por esa empatía natural que sienten allí por los canarios, algo difícil de explicar", manifiesta Frasco Pinto. "Una empatía que en todo este tiempo nos ha abierto muchas puertas, a nosotros y a los artistas con los que trabajamos".
Conseguir un espacio para Artizar en la madrileña calle Doctor Fourquet ha sido clave para este nuevo paso. "Es un lugar donde se encuentran siete de las galerías más importantes de España. Así, cada vez que se inaugura una exposición, se crea una colaboración natural entre galerías, proyectos y artistas, que es justo lo que necesitamos", subraya el galerista.
"Muchas veces", añade, "la escena canaria se ve desde la Península como algo lejano, casi de otro país. Por eso queríamos que la galería estuviera en un lugar muy concurrido. En Madrid hay otras propuestas de moda, como las de Carabanchel, pero queríamos estar cerca del Reina Sofía, un entorno donde se mueve gran parte del arte contemporáneo español. La ubicación era clave y hemos encontrado un espacio maravilloso".
Según Frasco Pinto, Madrid vive un momento de gran actividad, como lo fue Barcelona en su día, y "se ha convertido en una de las capitales culturales europeas más vibrantes". "Sentíamos que teníamos que dar este paso, y ojalá vengan más propuestas de las Islas, para dar más visibilidad y proyección a los artistas con los que trabajamos", recalca el uno de los directores de Galería Artizar, que actualmente trabaja con unos 25 creadores, de los cuales 15 son canarios.
Entre los artistas canarios destacan nombres como Carlos Nicanor, Romina Rivero, Marco Alom, Idaira del Castillo, Santiago Palenzuela y Laura Mesa. De la Península, trabajan con Paula Valdeón, Amparo Sard, Pamen Pereira y Jesús Zurita. De Cuba, Marta María Pérez Bravo, René Peña y Roberto Diago, quien este año representará a su país junto a la galería canaria en la 61ª Bienal de Venecia, que se celebra del 9 de mayo al 22 de noviembre.
Esta primera exposición de Artizar Madrid, "Lo que sucede mientras vives", está dedicada a Julio Blancas, un artista que trabaja casi exclusivamente con lápiz y grafito sobre diversas superficies, principalmente tela y papel, pero a veces también en objetos cotidianos, como las antenas parabólicas que se pueden ver en la exposición.
Desde la galería explican que, "con la naturaleza como fuente de inspiración, Julio Blancas trabaja de una forma sencilla y constante, usando la línea como base, superponiéndolas una y otra vez en distintas direcciones para crear efectos de luz y sombra". Añaden: "Así, la obra nos invita a perdernos primero en ese bosque y esas texturas que simula con destreza, en su paisaje natural, para luego sorprendernos con la habilidad de su técnica, perdiéndonos en el paisaje mental".
"La obra de Julio Blancas", escribe Dalia de la Rosa en su texto de la comisaria, "propone, en esta muestra que contiene obra de entre 2017 y 2025, una experiencia de memoria más que una imagen única y universal. Sus bosques, piedras, huecos y destellos no cuentan un paisaje: provocan una sensación, como entrar en un recuerdo sin fecha".
"La materia, con sus trazos, sombras, luces y paciencia, nos invita a detenernos al mirar: un gesto de atención en contra de la prisa. Entre la piedra (lo que permanece) y el fulgor (lo que aparece y se va), la obra hace visible aquello que nos forma sin que nos demos cuenta: lo que sucede mientras vivimos. Frente a estas piezas, no nos quedamos lejos: el cuerpo se adapta, la mirada se ralentiza y algo íntimo se enciende sin explicación. Blancas no solo muestra; cambia nuestra forma de ver, y así la imagen se convierte en un lugar y ese lugar, en memoria", añade la comisaria.
Julio Blancas, protagonista de la muestra madrileña, desarrolla su obra en torno a la idea del paisaje, el natural y el mental.
"Todo aquello que busca Blancas —sin decirlo explícitamente— se revela en nuestra propia experiencia. Cada pieza funciona como un espejo que no refleja un rostro, sino un tiempo. Y en esa devolución hay una suerte: llevarse para siempre una parte de algo ajeno que ya no lo es, porque se ha unido a nuestra propia memoria", señala la también historiadora del arte, crítica e investigadora tinerfeña sobre la obra de un artista que ha expuesto en importantes galerías de Canarias, la Península y otros países.