
La Federación de Lucha Canaria sella una alianza estratégica con Gambia para promover el intercambio cultural y social
La Federación de Lucha Canaria ha firmado una alianza estratégica con la federación de Gambia para fomentar el intercambio cultural, la capacitación técnica y el desarrollo social a través de este deporte tradicional.
La diplomacia deportiva ha dado un paso significativo en la proyección exterior de las tradiciones insulares. Según ha trascendido tras la clausura del 14º Torneo Africano de Lucha de la CEDEAO (TOLAC 2026), celebrado en el Estadio Mini de Serrekunda East, la Federación de Lucha Canaria ha formalizado una alianza estratégica con su homóloga de la República de Gambia. Este pacto, que busca trascender el ámbito puramente competitivo, se articula como un vehículo para el intercambio cultural y el desarrollo social, contando con la mediación de la ONG STARUP Corazón Solidario.
El documento, suscrito por el presidente de la federación gambiana, Matar Saine, y por Sonja Arup —quien actuó en representación del máximo responsable de la entidad canaria, Francisco Rivero Vega—, establece una hoja de ruta a largo plazo. El alcance del convenio abarca desde la capacitación técnica de árbitros y gestores hasta la puesta en marcha de proyectos de investigación que vinculan la actividad física con la salud y la preservación del patrimonio inmaterial.
Más allá de la vertiente técnica, el acuerdo pone el foco en la función social del deporte. La hoja de ruta pactada contempla explícitamente la integración de colectivos vulnerables, la promoción de la igualdad de género y la implementación de protocolos contra la violencia en el entorno deportivo. Para la Federación de Lucha Canaria, esta colaboración con las modalidades de lucha del continente africano no solo supone un reconocimiento al rigor de su propio sistema federado, sino que refuerza los lazos históricos y geográficos entre el archipiélago y Gambia.
La iniciativa, impulsada por la organización sin ánimo de lucro STARUP Corazón Solidario, subraya la capacidad de las disciplinas tradicionales para actuar como herramientas de cohesión y diplomacia. Al integrar la formación académica y el intercambio de atletas en su agenda, ambas instituciones aspiran a consolidar un modelo de cooperación que convierta la lucha en un eje de desarrollo sostenible y diálogo intercultural, elevando el perfil de la lucha canaria en el escenario internacional.