
El Festival Canarias Jazz & Más encara su recta final con figuras internacionales y una apuesta por la hibridación de géneros
La 35.ª edición del Festival Internacional Canarias Jazz & Más encara su recta final consolidando su relevancia europea con una programación que fusiona figuras de talla mundial como Jacob Collier y Tigran Hamasyan con propuestas de jazz contemporáneo y ritmos afrocubanos en diversas sedes del archipiélago.
La recta final de la trigesimoquinta edición del Festival Internacional Canarias Jazz & Más está consolidando su relevancia en el circuito cultural europeo al articular una programación que trasciende la mera exhibición técnica para apostar por la hibridación de géneros. Tal y como recoge la organización del certamen, el evento encara sus últimos días con una agenda que equilibra la alta complejidad sinfónica con la vanguardia del jazz contemporáneo.
El eje central de esta clausura lo protagonizan dos figuras de proyección global: el británico Jacob Collier y el armenio Tigran Hamasyan. La propuesta de Collier, que cuenta con la colaboración de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria bajo la batuta de Suzie Collier, representa un ejercicio de sinergia entre la música académica y las estructuras armónicas del pop y el jazz, diseñado específicamente para este festival. Por su parte, Hamasyan continúa su gira de presentación de Manifeste, un proyecto que articula un discurso sonoro donde convergen el folclore de su país de origen, el rock progresivo y la improvisación jazzística. Tras sus respectivas actuaciones en el Auditorio Alfredo Kraus y el Auditorio de Tenerife, ambos artistas intercambiarán sus sedes este miércoles, destacando el lleno absoluto registrado para la cita en la Sala Sinfónica tinerfeña.
Más allá de estos encuentros, el festival diversifica su oferta hacia el jazz europeo y la herencia afrocubana. El jueves, Puerto de la Cruz acogerá la actividad del Hannes Bennich Quartet, que combinará una sesión formativa en el Castillo de San Felipe con una actuación en el Espacio Playa Martiánez. Esa misma jornada, el pianista Roberto Fonseca regresará al festival con su espectáculo La Gran Diversión, una revisión contemporánea de los ritmos de Cuba.
La descentralización de la oferta cultural se refuerza con la apertura de la plaza de Santa Ana en Las Palmas de Gran Canaria como escenario gratuito. Este espacio acogerá una doble propuesta: el cuarteto local La Cofradía y la bajista marfileña Manou Gallo, cuya trayectoria destaca por la integración de elementos del funk y el afrobeat con las tradiciones de África Occidental.
Este despliegue de actividades, que se extenderá hasta el próximo fin de semana, subraya la capacidad del festival para integrar tanto a figuras consagradas como a nuevas corrientes creativas. La edición número 35 se despide así reafirmando su posición como un nodo estratégico para la difusión de músicas creativas en el archipiélago, combinando espacios institucionales con el acceso abierto a la ciudadanía.