
La alpinista María del Pino Plasencia, a un paso de completar el reto de las 'Seven Volcanic Summits'
La alpinista canaria María del Pino Plasencia busca completar el circuito internacional Seven Volcanic Summits con una expedición al Monte Sidley en la Antártida, para lo cual se encuentra actualmente gestionando los recursos necesarios.
Tal y como recoge el diario El Día, la alpinista María del Pino Plasencia Casanova se encuentra en la fase final de un ambicioso proyecto deportivo que podría situarla como una figura destacada en el montañismo nacional: la culminación del circuito Seven Volcanic Summits. Este desafío, que consiste en ascender el volcán de mayor altitud de cada uno de los siete continentes, ha llevado a la deportista residente en Adeje a completar ya seis de las siete cumbres programadas.
La trayectoria de Plasencia, natural de Imada (La Gomera), destaca por su carácter tardío y autodidacta. Lejos de haber iniciado su carrera en la élite juvenil, su vinculación con el alpinismo se consolidó hace una década, coincidiendo con una etapa de mayor autonomía personal. Desde entonces, ha acumulado un registro de más de medio centenar de ascensiones superiores a los 3.000 metros, habiendo coronado hitos como el Elbrus, el Kilimanjaro, el Giluwe, el Orizaba, el Damavand y, más recientemente, el Ojos del Salado, donde se convirtió en la primera mujer canaria en alcanzar su cima tras varios intentos previos condicionados por la meteorología.
El reto actual se centra en el Monte Sidley, en la Antártida. A diferencia de otros circuitos de montaña, este proyecto presenta una complejidad logística y económica considerable, especialmente por la dificultad de acceso al territorio antártico. Según ha manifestado la propia alpinista, la viabilidad de la expedición, prevista para enero, depende de la obtención de recursos financieros, un proceso en el que se encuentra inmersa actualmente y que incluye iniciativas de recaudación de fondos, como el evento cultural programado para el próximo 16 de mayo en el auditorio de Adeje.
El caso de Plasencia ilustra una tendencia creciente en el alpinismo de expedición, donde la gestión de patrocinios y la capacidad organizativa son tan determinantes como la preparación física. La ascensión al Monte Sidley, una cumbre de 4.285 metros caracterizada por condiciones de aislamiento extremo y temperaturas gélidas, requiere una logística de grupo reducida —limitada a nueve integrantes— y el respaldo institucional, en este caso, del Ayuntamiento de Adeje. Más allá del logro técnico, la deportista reivindica su experiencia como un ejercicio de perseverancia, subrayando la importancia de la constancia frente a las barreras que, tradicionalmente, han dificultado la participación femenina en expediciones de alta montaña de esta envergadura.