Tenerife explora las raíces del carnaval canario.

Tenerife explora las raíces del carnaval canario.

Recurso: Diario de Avisos

El Museo de Artesanía Iberoamericana de Tenerife acoge del 4 al 27 de febrero una exposición que explora las raíces y la riqueza cultural del carnaval tradicional canario, destacando su patrimonio inmaterial.

Una iniciativa cultural, de la que se ha tenido conocimiento, permitirá al público adentrarse en las raíces del carnaval tradicional canario. El Museo de Artesanía Iberoamericana de Tenerife acogerá, entre el 4 y el 27 de febrero, una muestra dedicada a las expresiones más genuinas de esta festividad en el Archipiélago, destacando su riqueza cultural y su arraigo popular.

La exposición, accesible de lunes a viernes en horario de 10:00 a 15:00 horas, propone un recorrido por las particularidades de las celebraciones en cada isla. A través de elementos etnográficos, vestuario, material gráfico y explicativo, se busca facilitar la comprensión de la diversidad y singularidad de estas manifestaciones.

Efraín Medina, consejero de Empleo, Educación y Juventud del Cabildo de Tenerife, ha señalado la relevancia de esta propuesta para abordar el carnaval desde su origen, vinculándolo a la identidad y la memoria colectiva. Medina ha enfatizado que el carnaval tradicional constituye una parte esencial del patrimonio cultural inmaterial de las islas, y que espacios como el Museo de Artesanía Iberoamericana son fundamentales para su difusión y preservación. Asimismo, ha subrayado que acercar estas expresiones a la ciudadanía contribuye a fortalecer el conocimiento y el respeto por las tradiciones, especialmente entre las nuevas generaciones.

Un eje central de la muestra es la indumentaria tradicional asociada al carnaval, concebida como una forma de expresión cultural y simbólica que refleja la creatividad popular, el contexto histórico y la identidad insular. Los trajes, máscaras y accesorios exhibidos ponen de manifiesto la estrecha conexión entre el carnaval y la artesanía, así como la pervivencia de materiales, técnicas y conocimientos transmitidos a lo largo del tiempo. Las antiguas Carnestolendas, introducidas en Canarias por los conquistadores europeos, se fusionaron con ritos ancestrales, dando origen a un carnaval de carácter popular, transgresor y burlesco. En estas celebraciones, la población recurría a elementos naturales —como pieles, vísceras, telas o máscaras rudimentarias— para disfrazarse y participar en interacciones simbólicas con vecinos y visitantes.

Lanzarote conserva de manera particularmente clara estas costumbres. Los Buches empleaban vejigas o tripas de pescado infladas para golpear suavemente al público, reflejando el espíritu marinero y satírico. Junto a ellos, los Diabletes de Teguise, con máscaras de apariencia diabólica, utilizan un zurrón de piel de cabra atado a un palo, conocido como garabato, para golpear simbólicamente a quienes encuentran a su paso, acentuando el componente ritual y provocador. Era habitual en todas las islas el uso de sábanas para cubrir el cuerpo, las "mascaritas", complementadas con máscaras sencillas de tela o cartón. Este anonimato facilitaba la burla y la crítica social, siendo común también la inversión de roles, con hombres ataviados como mujeres. En El Hierro, los Carneros de Tigaday, cubiertos con pieles y cuernos, recorren las calles embistiendo simbólicamente, evocando antiguos ritos de fertilidad y renovación.

Aunque muchas de estas manifestaciones carnavalescas se han perdido con el tiempo en otras islas, Lanzarote y El Hierro mantienen hoy ejemplos vivos de este carnaval ancestral, considerado parte fundamental del patrimonio cultural y la memoria colectiva de Canarias. La rigurosidad histórica y etnográfica de los contenidos, así como la correcta contextualización de las piezas, ha sido garantizada por el asesoramiento del Consejo Sectorial de la Indumentaria Tradicional de Tenerife. Con esta iniciativa, el Museo de Artesanía Iberoamericana de Tenerife reafirma su compromiso como institución cultural de referencia, impulsando el conocimiento, la valoración y la transmisión de la cultura popular canaria, en colaboración con los organismos especializados en la salvaguarda del patrimonio inmaterial de la isla.