Alfombristas de La Orotava llevan el arte de las tierras volcánicas a Seúl en el International Infiorata Festival

Alfombristas de La Orotava llevan el arte de las tierras volcánicas a Seúl en el International Infiorata Festival

Recurso: El Día

Maestros alfombristas de La Orotava han llevado por primera vez el arte tradicional de las alfombras de tierras volcánicas al International Infiorata Festival en Seúl, consolidando la proyección internacional del patrimonio etnográfico canario.

La proyección internacional del patrimonio etnográfico canario ha alcanzado un nuevo hito con la reciente participación del colectivo Artearena en el International Infiorata Festival 2026, celebrado en Seúl. Tal y como ha trascendido a través de las crónicas sobre este encuentro, tres maestros alfombristas de La Orotava han trasladado la técnica tradicional de las alfombras de tierras volcánicas al contexto asiático, marcando la primera incursión de esta disciplina insular en dicho continente.

Este intercambio cultural, organizado bajo el paraguas de Infiorata Korea, ha servido como plataforma para que la delegación española expusiera una metodología de trabajo singular, caracterizada por el uso de materiales naturales y una precisión técnica que ha suscitado un notable interés entre especialistas internacionales. La intervención de los artesanos tinerfeños no se limitó a la ejecución de una pieza efímera —cuyo diseño, bajo la temática de la infancia y el legado generacional, fue completado en una única jornada—, sino que incluyó una labor divulgativa mediante ponencias técnicas. En estas sesiones, el grupo detalló el valor patrimonial de las creaciones que habitualmente se realizan con los áridos extraídos del Parque Nacional del Teide, un recurso que, debido a la logística del viaje, fue sustituido en Corea por arenas teñidas de granulometría similar.

La relevancia de este evento trasciende la mera exhibición artística. La capacidad de los alfombristas para adaptar su oficio a un entorno ajeno, manteniendo la coherencia estética y conceptual, subraya la vigencia de las tradiciones populares como herramientas de diplomacia cultural. Mientras que en el ámbito local el Corpus Christi de La Orotava constituye el escenario natural de esta práctica, su exportación a un entorno urbano como Seúl —donde compartieron espacio con representantes de Japón, China, Malta y el país anfitrión— demuestra la versatilidad de un arte que, pese a su naturaleza efímera, logra consolidarse como un lenguaje universal.

Más allá de la anécdota del viaje, la experiencia ha permitido un contraste de técnicas con otras delegaciones, evidenciando que, independientemente de la procedencia geográfica, existe un interés global creciente por la preservación de las artes efímeras. Para el equipo de Artearena, liderado por Domingo Expósito, esta incursión ha supuesto un ejercicio de síntesis creativa, obligándoles a condensar décadas de experiencia en un formato de ejecución rápida, sin que ello supusiera una merma en la complejidad simbólica de su obra. El resultado final, que integró elementos geométricos y alegóricos sobre la transmisión del conocimiento, fue recibido con una notable acogida por parte del público surcoreano, consolidando así un precedente para futuras colaboraciones internacionales que busquen poner en valor la artesanía española fuera de nuestras fronteras.