
La Fundación CajaCanarias abre un ciclo de debate sobre memoria histórica y justicia democrática
La Fundación CajaCanarias inaugura este martes el ciclo «Contra el olvido» en Tenerife, un foro que analiza la memoria histórica y la justicia transicional con la participación de los expertos Joan Garcés y Joaquín González Ibáñez.
La recuperación de la memoria histórica y su encaje en el marco jurídico actual vuelven a situarse en el centro del debate público en Canarias. Tal y como ha informado la Fundación CajaCanarias, la entidad pone en marcha este martes el ciclo «Contra el olvido: democracia, derechos y arte», una iniciativa que busca examinar la intersección entre el pasado reciente, la vigencia de los derechos fundamentales y la capacidad de las disciplinas creativas para actuar como catalizadores de la conciencia colectiva.
La sesión inaugural, programada para las 19.00 horas en el Espacio Cultural de la capital tinerfeña, contará con la participación del politólogo y jurista Joan Garcés, figura clave en la jurisprudencia internacional sobre derechos humanos, y de Joaquín González Ibáñez, académico experto en Derecho Internacional Público. Bajo el epígrafe «Cuando la historia exige justicia», el encuentro —que será moderado por la periodista Pilar García Padilla— pretende trascender el análisis académico para abordar la responsabilidad de las instituciones en la reparación de las víctimas y la consolidación de los valores democráticos.
Este foro se enmarca dentro de la programación «Primavera en la Fundación 2026» y se presenta como una tribuna abierta al público, con acceso gratuito hasta completar el aforo. La relevancia de este tipo de encuentros radica en la necesidad de dotar de herramientas críticas a la ciudadanía ante un contexto global donde la memoria democrática es objeto de constantes revisiones. Al reunir a especialistas de la talla de Garcés y González Ibáñez, la Fundación CajaCanarias no solo abre un espacio de debate, sino que subraya la importancia de la justicia transicional como pilar indispensable para la salud de cualquier sistema democrático moderno, donde el arte y el pensamiento crítico actúan como garantes frente al riesgo de la desmemoria.