Cáritas alerta de la cronificación de la pobreza en Tenerife pese a la mejora macroeconómica

Cáritas alerta de la cronificación de la pobreza en Tenerife pese a la mejora macroeconómica

Recurso: El Día

La memoria anual de Cáritas Diocesana de Tenerife alerta sobre la cronificación de la pobreza en la provincia, donde la falta de vivienda y las barreras estructurales que enfrentan las personas migrantes mantienen a miles de ciudadanos en riesgo de exclusión social.

La reciente memoria anual de Cáritas Diocesana de Tenerife arroja una radiografía preocupante sobre la persistencia de la desigualdad en el archipiélago. A pesar de la mejora en los indicadores macroeconómicos generales durante el pasado ejercicio, la entidad ha tenido que asistir a 12.466 personas en la provincia occidental, una cifra que equivale al 1% de la población total de la zona. Este dato, según subraya la organización, evidencia que los mecanismos de protección pública actuales resultan insuficientes para frenar una pobreza que, lejos de remitir, se está cronificando en las Islas.

El análisis de los perfiles atendidos revela una marcada brecha de origen y género. Casi dos tercios de los usuarios (63,9%) son personas migrantes, con una procedencia mayoritariamente latinoamericana: un 33% de nacionalidad venezolana, un 10% cubana y un 7% colombiana. Dentro de este colectivo, la vulnerabilidad se ceba especialmente con las mujeres, que representan el 58,8% de las atenciones, siendo el segmento de edad comprendido entre los 45 y 60 años el más recurrente. La organización vincula esta situación a las barreras estructurales que enfrentan estos ciudadanos, como la falta de regularización administrativa y el desconocimiento de sus derechos fundamentales, factores que sitúan al 48% de la población extranjera en riesgo de exclusión social.

No obstante, el informe matiza la realidad del sinhogarismo. En las intervenciones realizadas por las unidades móviles de calle, el perfil predominante es el de ciudadanos europeos. Los técnicos de la entidad atribuyen esta tendencia a una exclusión residencial extrema y prolongada en el tiempo, donde personas asentadas en las Islas desde hace años han terminado habitando en caravanas o asentamientos informales, consolidando una situación de precariedad habitacional difícil de revertir.

Desde la dirección de Cáritas, Juan Rognoni ha cuestionado la eficacia de las políticas actuales, advirtiendo que el Ingreso Mínimo Vital y el incremento del salario mínimo, aunque han contribuido a reducir el número total de usuarios tras el fin de la emergencia volcánica en La Palma, no atacan la raíz del problema. Según Rognoni, la solución exige una intervención decidida en el mercado laboral y, fundamentalmente, en el acceso a la vivienda, factores que actúan como los principales catalizadores de la desigualdad en el territorio canario.

El obispo de la Diócesis de Tenerife, Eloy Santiago, ha instado a la sociedad a superar la indiferencia y el rechazo ante esta realidad, un llamamiento que adquiere una dimensión institucional ante la próxima visita del papa León XIV a Canarias. La jerarquía eclesiástica subraya que, más allá de las cifras, la gestión de la pobreza y la migración debe abordarse desde la dignidad humana, recordando que la vulnerabilidad es una condición que, ante el deterioro de las redes de seguridad social, podría afectar a cualquier estrato de la población.