
Cáritas Base 25: 25% más de usuarios y el Cabildo rechaza aumentar su financiación.
A pesar del aumento del 25% de usuarios en cuatro años por la crisis de vivienda en Tenerife, el gobierno insular rechazó la propuesta de aumentar la financiación del programa Base 25 de Cáritas a un millón de euros.
Los usuarios del programa de vivienda Base 25 de Cáritas han aumentado un 25% en los últimos cuatro años, tanto en el número de personas como en el de hogares atendidos. Este crecimiento, que es una cuarta parte más, se ha disparado después de la pandemia y une en la isla dos problemas graves que llevan a la exclusión social: la falta urgente de viviendas y el sinhogarismo. Son dos caras de la misma moneda: la vulnerabilidad.
Los datos de estos cuatro años (2020-2024) muestran un aumento de las personas afectadas por problemas de vivienda. En 2020, se ayudó a 552 familias y 1.546 personas, de las cuales 598 eran menores. Para 2024, estas cifras subieron a 733 hogares y 1.848 personas (con 553 menores). Esto significa un 33% más de familias y un 20% más de personas atendidas. Solo en 2023, se dio apoyo a 685 familias y 1.791 personas, incluyendo 597 menores. Aunque los números son fríos, nos ayudan a entender la magnitud de este grave problema social.
En los últimos dos años, y la tendencia sigue en 2025, Base 25 ha ayudado a 3.600 personas. Es un programa muy efectivo porque interviene antes de que ocurra un desahucio. Ofrecen asesoramiento legal, mediación entre inquilinos y propietarios, y apoyo para pagar el alquiler.
Detrás de este programa hay un equipo multidisciplinar de personas dedicadas. Entre ellas, destaca Alejandra Hernández, trabajadora social y coordinadora casi desde el inicio. Ellos hacen un trabajo de campo fundamental y luego preparan informes detallados sobre la situación social en Tenerife.
El nombre "Base 25" viene del artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que establece: "Todas las personas tienen derecho a una vivienda digna". Está claro que en Tenerife, la crisis de la vivienda está muy ligada a la vulnerabilidad social. Base 25 busca informar a muchas personas que no conocen bien sus derechos y deberes sobre su vivienda. En los alquileres, los problemas más comunes son que les pidan dejar la casa antes de tiempo o las dificultades para pagar, lo que puede acabar en un desahucio.
El objetivo principal del programa es evitar que la gente se quede sin hogar. También busca ofrecer soluciones de vivienda a personas y familias vulnerables o en riesgo de exclusión, ayudándolas a integrarse en la sociedad. Es la única iniciativa en toda la isla que trabaja para prevenir desahucios y la pérdida de la vivienda.
Esta semana, el PSOE del Cabildo presentó una propuesta sobre Base 25 en la Comisión Plenaria. Sin embargo, los partidos que forman el gobierno insular (CC y PP) la rechazaron. La propuesta pedía aumentar la financiación del programa a un millón de euros. Con ese dinero, se podría ayudar a más familias vulnerables, cubrir más ayudas al alquiler y frenar el aumento del sinhogarismo.
Cáritas ha confirmado que 2.838 personas en la isla viven en una situación de exclusión residencial extrema, la cifra más alta en cinco años. El quinto informe de esta organización católica, hecho con el Cabildo a través del IASS, muestra que cada vez hay más personas sin un hogar digno en Tenerife. La vivienda sigue siendo fundamental para entender la pobreza y la exclusión social.
Es muy importante escuchar las historias de quienes no tienen hogar. José, de 77 años, que vive en el sur, estuvo el viernes pasado en un acto en La Laguna por el Día Mundial del Sinhogarismo. Él contó: "Antes, cuando tenía mi casa, le daba limosna a un chico que pedía a la salida del supermercado. Siempre me miraba agradecido por un par de monedas. Sé que murió hace unos años y ahora la vida me ha puesto en su lugar; soy yo quien recibe un par de monedas en la puerta de un supermercado".
Juan Rognoni, director provincial, lo resume así: "Tener un hogar es clave para que una familia o una persona pueda empezar su vida independiente y acceder a otros derechos fundamentales".
"Yo también tengo sueños" es el nombre de la canción de la campaña nacional de Cáritas. El tinerfeño Alejandro Abrante le puso música y adaptó la letra, que fue escrita por personas sin hogar. Su sueño es tener una vivienda digna, y por eso trabaja el programa Base 25.