
Tenerife: bacalao gratuito tras el incendio amenaza a las plantas de procesamiento
La Asociación de Recicladores Acanec insta a las autoridades de Tenerife a ayudar urgentemente a las empresas amenazadas por la distribución gratuita de astillas de madera a los agricultores tras el incendio forestal.
Acanec, la organización que agrupa a las empresas dedicadas al reciclaje de residuos en las Islas Canarias, ha solicitado ayuda urgente al Cabildo de Tenerife (autoridades locales). El problema radica en que, tras el gran incendio forestal de 2023, se empezó a distribuir gratuitamente a los agricultores astillas de madera procedentes de los árboles quemados.
Según Acanec, esto pone en peligro la existencia de las empresas que se dedican al reciclaje de residuos forestales. Incluso podrían cerrar o reducir su plantilla, a pesar de que estas empresas desempeñan un papel importante en el reciclaje de residuos en la isla.
El presidente de Acanec, David González Montañés, afirma que llevan un año intentando llegar a un acuerdo con las autoridades, pero hasta ahora sin éxito. Subraya que entiende que la situación del incendio fue extraordinaria, pero la distribución gratuita de astillas está creando serios problemas a su negocio e impide el desarrollo del reciclaje de residuos en Tenerife.
Acanec pide a las autoridades que resuelvan este problema con urgencia y que apoyen a las empresas que ayudan a prevenir incendios, a preservar la naturaleza y a crear empleos "verdes". Esperan que, con un esfuerzo conjunto, se pueda encontrar una solución que beneficie a todos.
El vicepresidente de Acanec, Jacobo Rodríguez Sicilia, añade que se necesitan medidas concretas para corregir el desequilibrio económico que se ha producido. Destaca que entienden la importancia de la eliminación de residuos tras el incendio, pero la distribución gratuita de astillas ha afectado negativamente a su estabilidad económica. Por lo tanto, en su opinión, es necesario introducir medidas compensatorias para que las empresas no cierren ni despidan a gente.
Rodríguez Sicilia recuerda que estas empresas prestan importantes servicios a los municipios, a las empresas y a los ciudadanos de a pie. Ayudan a mantener los ecosistemas, el paisaje y el medio ambiente de la isla. Su trabajo es importante para alcanzar los objetivos medioambientales que se ha fijado la administración local.
Cabe señalar que la madera de pino que se quemó durante el incendio se utiliza para reciclarse en astillas y otros materiales que luego se utilizan en la agricultura. Este tipo de pino fue introducido en Tenerife en los años 60 para la repoblación forestal, pero posteriormente creció más de lo previsto.
Actualmente, las autoridades están intentando encontrar nuevas aplicaciones para esta madera, por ejemplo, para lechos de ganado, imitación de agujas de pino o compost. De las 12.500 hectáreas afectadas por el incendio, 561 hectáreas correspondían a este tipo de pino. El Cabildo de Tenerife aún no ha comentado las críticas de la asociación de empresas madereras.