La parálisis burocrática mantiene bloqueada la rehabilitación de la histórica gasolinera de La Estrella en el Puerto de la Cruz

La parálisis burocrática mantiene bloqueada la rehabilitación de la histórica gasolinera de La Estrella en el Puerto de la Cruz

Recurso: Diario de Avisos

La rehabilitación de la emblemática gasolinera de La Estrella en Puerto de la Cruz permanece bloqueada por la burocracia administrativa, a pesar del colapso parcial de su cubierta y la existencia de un proyecto de restauración aprobado.

La parálisis administrativa que afecta a la gasolinera de La Estrella, en el Puerto de la Cruz, pone de manifiesto la fragilidad de la arquitectura contemporánea cuando esta se integra en los catálogos de protección patrimonial. Tal y como recoge la información publicada recientemente sobre el estado de este inmueble, el colapso parcial de su cubierta en marzo de 2024 no ha servido, hasta la fecha, como catalizador para una intervención urgente, manteniendo el edificio en un limbo burocrático entre la propiedad, DISA, y el Cabildo de Tenerife.

Este activo, erigido durante la década de los sesenta bajo la firma del arquitecto Luis Cabrera Sánchez-Real, ostenta la distinción de Bien de Interés Cultural (BIC) desde 2006, formando parte integral del casco histórico portuense. Su valor no es solo estético, sino técnico: fue galardonado en su día con el Premio Manuel Oráa, un reconocimiento que subrayó su audacia estructural como paraboloide hiperbólico. Sin embargo, la actual inacción contrasta con la hoja de ruta técnica que el Ayuntamiento del Puerto de la Cruz validó el pasado año.

El proyecto de rehabilitación, presupuestado en 570.163 euros —desglosados en 455.712 euros para la consolidación estructural y 114.451 euros para la modernización de instalaciones—, permanece bloqueado en el Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo. Fuentes de la institución insular han confirmado que el expediente se encuentra en fase de estudio técnico, buscando un equilibrio entre la necesaria actualización de materiales para garantizar la durabilidad y la preservación de la esencia original que motivó su protección.

La situación actual, que mantiene el perímetro acordonado y la actividad suspendida, refleja la complejidad de intervenir en edificios que, siendo hitos de la ingeniería del siglo XX, requieren protocolos de restauración específicos para no desvirtuar su valor patrimonial. Mientras las negociaciones entre la administración y la empresa petrolífera continúan, la estructura, que durante décadas fue un referente de la modernidad en la Punta de la Carretera, aguarda una solución técnica definitiva que permita su reapertura y asegure la integridad de uno de los elementos más singulares del patrimonio arquitectónico tinerfeño.