Buenavista del Norte, el pequeño municipio con la segunda mayor deuda por habitante de Tenerife.

Buenavista del Norte, el pequeño municipio con la segunda mayor deuda por habitante de Tenerife.

Recurso: El Día

Buenavista del Norte, uno de los municipios menos poblados de Tenerife, acumula la segunda mayor deuda por habitante de la isla debido a la cofinanciación de importantes proyectos de infraestructura y turismo.

Buenavista del Norte, un pueblo pequeño en el noroeste de Tenerife, tiene una particularidad: es uno de los municipios con menos habitantes de la isla, pero también uno de los que más deuda acumula por cada vecino.

Según los datos del Ministerio de Hacienda, a finales de 2024 el Ayuntamiento debía 1,69 millones de euros. Esto significa que cada habitante de Buenavista tiene una 'deuda' de 362 euros. En toda Tenerife, solo Santa Cruz de Tenerife supera esta cifra, con 457 euros por persona.

Con sus 4.692 vecinos, Buenavista del Norte es el cuarto municipio menos poblado de la isla, solo por delante de Vilaflor, El Tanque y Fasnia, según el INE.

Pero, ¿por qué esta deuda? El Ayuntamiento de Buenavista del Norte ha decidido cofinanciar cuatro proyectos importantes en los últimos dos años.

Uno de ellos es la reforma del faro de Punta de Teno. Este lugar tan emblemático se convertirá en un centro de visitantes y una cafetería. El proyecto cuesta 1,6 millones de euros y se paga con fondos europeos (Plan de Recuperación-Next Generation). Aunque el Cabildo de Tenerife es quien dirige la obra, el Ayuntamiento de Buenavista aporta dinero para la urbanización exterior y los materiales. Para cubrir estos gastos mientras llegan los fondos europeos, el municipio ha tenido que pedir un préstamo, lo que aumenta su deuda temporalmente.

Además, el municipio ha adelantado 106.155 euros para un "paquete turístico-urbano". Este dinero, que esperan recuperar de Europa, se ha usado para:

  • Renovar el parque infantil de la plaza General Eulate (41.461 euros).
  • Cerrar el patio de la Casa Matula (17.223 euros).
  • Instalar pilonas en los accesos peatonales de la plaza de Los Remedios (44.471 euros).

En el ámbito deportivo, se está renovando el Polideportivo San Francisco (cambio de suelo y cerramiento), con un coste de 262.684 euros. El Cabildo paga la mayor parte, pero el Ayuntamiento se encarga de la redacción del proyecto y de un 10% del coste total, para lo cual también ha pedido un préstamo al banco.

Finalmente, se está restaurando el antiguo Convento de San Francisco, un edificio declarado Bien de Interés Cultural. Esta obra cuesta 300.654 euros. El Cabildo cubre el 90% y el Ayuntamiento el 10% restante. Esta aportación municipal se suma a la deuda porque se paga a plazos durante los cuatro años que durará la restauración.

Aunque las cuentas de Buenavista están ahora mismo dentro de la legalidad, un retraso en las ayudas europeas o una bajada del turismo podrían complicar mucho la situación económica del Ayuntamiento.

Todos estos proyectos explican por qué un municipio con menos de cinco mil habitantes y un presupuesto anual de unos 5 millones de euros tiene hoy la segunda mayor deuda por persona de Tenerife.

Pero no es solo por los proyectos. La economía local se basa principalmente en la agricultura (plátano, aguacate) y el turismo rural. Al tener pocas empresas, el Ayuntamiento recauda menos dinero propio (por ejemplo, de impuestos como el IBI o tasas). Esto le obliga a pedir préstamos a los bancos para poder hacer inversiones importantes.

A pesar de todo, Buenavista del Norte es un lugar con mucho encanto. Fundado en 1510, conserva un casco histórico precioso, con casas antiguas y calles empedradas. Atrae a muchos visitantes que buscan la naturaleza salvaje del Parque Rural de Teno, con sus acantilados, bosques de laurisilva y rutas espectaculares, como la que va a Los Gigantes. Y a todo esto se unirá pronto la Punta de Teno, donde el faro, ahora en obras, tendrá un centro de visitantes y una cafetería con vistas al mar.

El futuro del municipio pasa por lograr que esta deuda se convierta en una buena inversión. La idea es atraer a más turistas para que, con su visita y el aumento de la actividad comercial, se puedan pagar los préstamos.

En resumen, Buenavista del Norte es un ejemplo de la paradoja que viven muchos pueblos turísticos pequeños: pocos habitantes, pero grandes proyectos. La reforma del faro y las mejoras urbanas pueden impulsar la economía local o, por el contrario, aumentar la carga financiera si no generan los beneficios esperados a tiempo. Por ahora, el municipio mantiene su doble cara: un rincón rural y tranquilo en el noroeste de la isla, y a la vez, uno de los ayuntamientos con más deuda por habitante de toda Tenerife.